El gremialista señaló que se trata de una normativa de otra época, de principios de los 2000, cuando había multinacionales interesadas en radicarse en diferentes ciudades de la provincia y se buscaba proteger al comercio local. “Esta no es una multinacional. Es una gran empresa, pero no una multinacional”.
“Nadie se podría instalar si seguían con esta cuestión de la ley. Denunciaban que se tenía que cumplir, que se hicieran audiencias públicas y una serie de cosas para que las empresas pudieran estar habilitadas. Usaban la ley”, afirmó. Según el gremialista, la empresa Maycon venía con “todo a favor” y no esperaban encontrarse con la imposibilidad de abrir. No obstante, Simonetti indicó que se toparon con una denuncia respecto de que debían cumplir con la Ley N° 9393. “Esto lo han hecho los comerciantes”. “Siempre cuestionan”, dijo. En ese sentido, recordó que existen antecedentes similares con las empresas Diarco (que cerró sus dos locales y se fue en 2024) y Maxiconsumo.
Simonetti explicó que venían trabajando contrarreloj. Sostuvo que representantes de la firma habían viajado a la Secretaría de Comercio Interior en Paraná, junto con funcionarios de la municipalidad de Concordia. Allí quedó claro que el municipio tenía la potestad para la habilitación. Pero se requería una audiencia pública y un estudio de impacto socio-económico. No había tiempo dado que estaba todo listo para abrir y en el local había mercadería perecedera. Por ello, desde el CCISC sostuvieron que tuvieron varios meses para cumplimentar con ese requisito pero no lo hicieron. Y deslizaron sus dudas respecto de que no estaba en los planes hacerlo tampoco.
No obstante, esta mañana Simonetti sostuvo que la situación actual es muy distinta a la que se vivía en 2001, cuando nació la ley. “No podemos darnos el lujo de desechar estos puestos de trabajo”, remarcó. “Tienen a todo el personal registrado”, subrayó. “¿Qué más podemos pedir?”, se preguntó el responsable de un sector que ha sufrido 550 bajas laborales en lo que va del año. “Necesitamos recuperarnos un poco”.
“Esto hacía que muchas empresas que se querían radicar no lo pudieran hacer”, añadió. El responsable del CEC argumentó que el municipio puede elaborar una ordenanza que reemplace la normativa derogada: “No necesariamente tenemos que estar atados a esta ley”. Incluso, añadió que desde el sindicato defienden las fuentes de trabajo, pero también que haya competencia de precios para que el público se beneficie.
Ayer había un movimiento importante en el local de la calle Sarmiento. Simonetti sostuvo que los precios son los mismos que tienen en las otras sucursales, como las de Concejal Veiga o Presidente Illía. “Está bueno que estén en el centro porque hay mucha gente que no puede irse afuera y los tiene ahí”. Más adelante, reiteró que los demás comerciantes deberán competir. “Acá no hay hijos y entenados. Todos los comercios tienen derecho a instalarse cumpliendo con todas las normas”, afirmó.
Por último, Simonetti advirtió que el modelo económico impuesto por el gobierno nacional es la verdadera razón de la falta de rentabilidad de los comercios chicos, medianos y grandes. “Todos los meses tenemos caídas en las ventas”, concluyó.
Derogación de la Ley 9393: poco diálogo con las instituciones y mucho Instagram












