Es un trabajo que se viene programando desde hace tiempo en Obras Sanitarias, en el marco del Plan de Infraestructura de la ciudad. Del Cerro explicó que las válvulas–esclusas son las que permiten regular el flujo de agua y, en el futuro, se va a poder sectorizar, cuando haya algún inconveniente como la rotura de un caño maestro como suele suceder, o algún trabajo programado, y evitar la paralización total de la planta de agua.
El responsable de Obras Sanitarias remarcó que las tareas son necesarias dado que, en anteriores oportunidades, se realizaba la repavimentación de calles sin realizar el recambio de las cañerías que están en estado de obsolescencia. Y luego se rompen a menudo. Como ejemplo, citó lo que sucede en avenida Chajarí, donde se observan 20 parches. “Cada tanto se rompen porque no se hizo este trabajo que, además, mejora la calidad del flujo de agua y se renuevan las conexiones domiciliarias de las personas que acceden a este servicio”, mencionó.
Del Cerro mencionó que el 50 % de la red de agua potable está compuesto por cañerías viejas de hierro fundido y de fibrocemento-asbesto. Las últimas, con el tiempo, se van debilitando. “Quedan como un cartón y, con el movimiento se rompen”. El resto se fue renovando con PVC.
Por último, dijo que los hoteles, con capacidad cubierta debido a la competencia de automovilismo prevista para este fin de semana del Turismo Nacional en el autódromo local, no deberían tener inconvenientes con el suministro porque tienen tanques de agua. Del Cerro recordó que hace una semana advirtieron de las reparaciones para que se utilice de forma racional. De cualquier manera, dijo que están trabajando para que la planta funcione lo antes posible.

Operarios trabajando en otro sector de la red: Rocamora y Belgrano.












