Desde los gremios valoraron especialmente la apertura y predisposición del intendente Ricardo Bravo, destacando que el diálogo permitió alcanzar un acuerdo en un contexto económico complejo.
El entendimiento también implica un esfuerzo importante para las cuentas municipales. La administración local atraviesa un escenario marcado por una menor coparticipación, una temporada turística con menor movimiento y una caída en la recaudación de tasas, factores que condicionan los recursos disponibles.
En ese contexto, el Ejecutivo municipal debió buscar un equilibrio entre las posibilidades financieras del Municipio y la necesidad de acompañar a los trabajadores municipales. El acuerdo alcanzado aparece, así como el resultado de esa búsqueda, con una recomposición que mejora el esquema anterior y pasa a tener carácter remunerativo.
La discusión salarial, de todos modos, no queda cerrada. Las partes acordaron volver a reunirse en septiembre para continuar abordando los temas pendientes, entre ellos la provisión de ropa de trabajo.
De esta manera, los trabajadores reciben un nuevo reconocimiento salarial y los gremios destacan la posibilidad de mantener abierto el diálogo con el Gobierno Municipal, en un escenario económico donde sostener el empleo y mejorar los ingresos requiere también un esfuerzo de toda la comunidad.



1 comentario
Te lo saco te lo dejo
Esta fórmula la robaron de los gobiernos provinciales