La situación de Crucero del Norte, una de las empresas de transporte de larga distancia más importantes de Misiones, quedó envuelta en una fuerte incertidumbre luego de que la firma suspendiera sus servicios nacionales y dejara de comercializar pasajes, mientras trabajadores reclaman por salarios adeudados.
La información publicada este viernes por Canal 12 Misiones describió el escenario como un cuadro que coloca a la empresa “al borde de la quiebra”. Según ese medio, los servicios de larga distancia fueron suspendidos y la venta de boletos quedó interrumpida tanto en las boleterías como en la página web de la compañía. La medida fue comunicada “hasta nuevo aviso”.
El conflicto no comenzó con la suspensión de los viajes. Semanas atrás, choferes de la empresa, con respaldo de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), habían realizado medidas de fuerza por atrasos salariales. La protesta incluyó un acampe de trabajadores en las instalaciones de Garupá, a la espera de respuestas sobre el pago de haberes y la continuidad de sus puestos laborales.
La UTA señaló que más de 400 empleados de distintas bases de Crucero del Norte participaban de la retención de tareas por el pago incompleto de salarios. La empresa había informado años atrás una estructura superior a los 1.300 trabajadores directos en Argentina, aunque no existe por ahora una cifra pública actualizada que permita establecer cuál es su plantilla en 2026
La paralización también impactó sobre los pasajeros que ya habían comprado sus boletos, ante la falta de precisiones sobre reprogramaciones, devoluciones de dinero o la fecha en que podrían retomarse los recorridos.
La explicación de Koropeski
Julio Koropeski, uno de los socios de la compañía, salió a rechazar públicamente la versión de que Crucero del Norte se encuentre atravesando una crisis económica o encaminándose a una quiebra.
En declaraciones a Misiones Online, Koropeski sostuvo que el problema “es de índole familiar” y aseguró que las dificultades no están relacionadas con decisiones del Gobierno nacional, la eliminación de subsidios al transporte de larga distancia ni con una situación de insolvencia de la compañía.
Según explicó, existe un conflicto dentro de la familia propietaria que actualmente repercute sobre el funcionamiento de la empresa. Crucero del Norte tiene entre sus socios a Julio Koropeski, su hermano Hugo y su madre. El empresario no brindó detalles sobre las diferencias existentes entre los integrantes de la familia, pero insistió en que se trata de un conflicto interno y no político.
Koropeski también negó que la firma esté al borde de la quiebra y señaló que su situación financiera puede ser comprobada a través de los registros del Banco Central de la República Argentina.
En julio pasado, el Ministerio de Economía de la Nación prorrogó por diez años, desde el 28 de junio de 2026, los permisos de Crucero del Norte para prestar servicios internacionales de transporte automotor de pasajeros con Paraguay. La resolución oficial señala que la empresa se encontraba inscripta en los registros correspondientes y que la CNRT había verificado su parque móvil.
Por ahora, entonces, la principal incógnita no pasa solamente por si Crucero del Norte está o no en una situación de insolvencia, algo que la empresa niega, sino por qué ocurre dentro de su estructura societaria y cuánto tiempo puede sostenerse la suspensión de los servicios.


