Tras la finalización de la Fiesta del Lago, y a poco más de quince días del inicio del Carnaval Federaense, el intendente Ricardo Bravo comunicó a las comparsas que el municipio no estaba en condiciones de afrontar la organización. El argumento fue el déficit financiero y una caja municipal que no podía destinar más recursos a una celebración de esta magnitud.
Con trajes casi terminados y carrozas avanzadas, las comparsas decidieron reunirse y, luego de varias deliberaciones, propusieron asumir la organización. El municipio aceptó y puso a disposición personal y colaboración logística —especialmente en electricidad y acondicionamiento del predio—, pero la responsabilidad económica y operativa pasó a manos de las propias agrupaciones.
En apenas quince días debieron rearmar contratos, renegociar proveedores, ajustar presupuestos y salir a buscar canjes publicitarios. Fue, literalmente, un trabajo contrarreloj.
Según afirmó un actor protagónico del proceso, las comparsas tomaron la organización “al hombro” con el objetivo explícito de demostrar que el carnaval podía funcionar —e incluso mejorar— bajo gestión directa.
Esa puja se transformó en el motor de una ciudad que comenzó a acompañar con el sentimiento de que cada entrada comprada iba directamente a sostener a las comparsas y a la economía local. Fue así, que el espíritu colectivo terminó siendo uno de los activos más fuertes de esta edición 2026.
Los números

Rendición del Carnaval Federaense: transmisión en vivo y en conferencia de prensa.
La rendición mostró ingresos totales por $353.395.315,48 y egresos por $238.371.484,21, arrojando el resultado positivo de $115.023.831,27, que sumados los $22.500.000 que la organización había adelanto a las comparsas en concepto de premios, dio un total a repartir de $137.523.831,27 entre tres comparsas: Mocidade, Yasí Porá, y Samba Berá.

El resultado final consolidó un esquema autosustentable, con superávit operativo y premios garantizados. A eso se sumó una rendición de cuentas detallada, pública y expeditiva, presentada ante la comunidad sin dilaciones ni zonas grises.
La experiencia de Federación instala, en tiempos donde abundan las discusiones sobre financiamiento y organización, un antecedente que invita a la reflexión.


6 comentarios
Vicente
Y el FRACASADO de Sánchez no rindió un peso.
TRANSPARENCIA CERO. Menos mal que venían a terminar con «vieja prácticas».
No sabíamos que la «nueva práctica» era designar como presidente del ente a un amigo personal y dejarlo en funciones aunque no rinda un peso de los ingresos o egresos del organismo.
¿Qué va a pasar cuando se investiguen las adjudicaciones directas que antes efectúa a los proveedores?
Qué va a pasar cuando se determine la responsabilidad de ente sobre la falta de controles las cuestiones laborales?
Bernardo
En Concordia el Negro Sanchez se roba todo. No rinde cuentas desde 2025. Lo sabían? Y como es un fracaso como presidente del ente, a hacer las tribunas para justificar el afano para Azcué.
Rapiñol
En Concordia fue notorio los ingresos masivos de colados.
Hay control de la venta de entradas? ¿Hay control de lss mesas y lugares para municipales?
María Ester
Nunca una rendición en Concordia.
Dan vergüenza, ni cuanto ingresos de cantina, publicidad, entradas.
Juan Alberto
Ahora vienen los de Concordia, Azcue y Sanchez los Rey Momos de la Transparencias.
Darío
Y en Concordia solo de entradas vendieron mas de 1500 millones de pesos y encima van a pérdida.
Hay que manotear menos.