Hace una semana, el gobernador Rogelio Frigerio mantuvo un encuentro con representantes de las Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y de la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (FARER) para analizar la situación y buscar alternativas que permitan mejorar la transitabilidad. En ese sentido, Reniero dijo que Vialidad debería desaparecer y consideró que debe buscarse una alternativa diferente para administrar y mantener la red de caminos rurales.
Entre las posibilidades mencionadas, Reniero manifestó una propuesta elaborada por FARER, que contempla la creación de una estructura en la que participen las entidades agropecuarias y representantes del Gobierno, con funciones de control y seguimiento de los caminos.
Ante ese planteo, Donda reclamó más fundamentación acerca de ese proyecto y manifestó sus dudas acerca de una alternativa a la DPV. Pidió más detalles acerca de cómo se encargarían de los caminos, cómo se van a distribuir los 30.000 km para repasarlos al día siguiente de una lluvia, etc.
Luego expuso con cifras concretas: “Nosotros tenemos más de 25.000 km de caminos, tal vez 30.000 km”, explicó. Lo ideal, para mantener en óptimas condiciones un camino reparándolo cada vez que llueve, remarcó que se necesita una motoniveladora para cada tramo de entre 120 y 150 km de caminos. Por ende, para 30.000 km se necesitarían entre 200 y 250 motoniveladoras. “Y tenemos 60 con suerte, y son viejas”. “Hay una imposibilidad material y matemática”, remarcó.
El responsable de mantener los caminos sostuvo que hay una buena parte de la red vial que es de tierra. Son caminos que se rompen cada vez que llueve. Donda dijo que no hay posibilidades de que la provincia pueda enripiar esos caminos. Menos aún, asfaltarlos.
En consecuencia, Donda fue contundente al señalar que hablar de manera subjetiva y voluntarista, pero sin un respaldo objetivo de esas afirmaciones, “la verdad es que no da para analizar demasiado las afirmaciones de ese tipo”. “Si uno cree o entiende que algo está mal, es porque entiende, sabe y puede ejecutar la solución. De otra manera, no podemos decir que el otro es el que está equivocado sin tener la solución en la mano”, destacó. Para rematar, dijo que, sin conocimiento técnico, está muy lejos de tener “las soluciones en la mano”.
Sin fondos ni para la luz
Donda asumió Vialidad en diciembre de 2023. Hasta mediados de 2024 seguían pidiendo fondos al Tesoro de la Provincia para pagar la luz de la repartición. “Esa era la Vialidad que agarramos”, destacó.
Y lo contrastó con la situación actual. Se están invirtiendo, con fondos propios, más de $ 11.000 millones en equipamiento vial, $ 6.500 millones en broza y ripio, $ 5.500 millones en obras de arte (estructuras complementarias de ingeniería que garantizan la seguridad, el drenaje y la durabilidad de una carretera o camino), como calzadas sumergibles.
“Pasamos de pedir $ 70 millones para poder pagar la luz a más de $ 24.000 millones en inversión con fondos propios”, remarcó.
“Estamos funcionando mucho mejor que la realidad de cuando nosotros tomamos”, mencionó. En ese sentido, recordó que había mucha desorganización. El desorden administrativo era “total”. Las obras estaban neutralizadas en su totalidad por falta de pagos y conflictos. Donda mencionó que el gobernador Rogelio Frigerio se puso a la cabeza de resolver esas trabas y asistió con fondos provinciales la totalidad de las deudas. “Hoy todas las obras las tenemos en marcha, no tenemos ninguna neutralizada”, acotó.
Donda mencionó que, en el sector administrativo, pudieron realizar varios cambios que ayudan a la eficiencia de la repartición. Pero, además, lograron recuperar equipamiento obsoleto y han recibido maquinarias de las primeras compras que efectuaron. Se trata de tres motoniveladoras, tres rodillos compactadores, tres camiones regadores y dos retroexcavadoras con orugas.
Solo resta la entrega de tres camiones y un rodillo compactador. Donda mencionó que la semana que viene se entrega el último rodillo y, antes del 20 de septiembre, los tres camiones. El responsable dijo que la entrega está en los plazos previstos. De cualquier forma, mencionó que la empresa no puede cobrar hasta que no entregue la totalidad de la maquinaria.
Un tercio de lo ideal
Donda remarcó que se tiene previsto una segunda compra de maquinarias que incluirá 18 motoniveladoras, una retroexcavadora y una pala cargadora. Pero, sostuvo, debido al incremento de la cantidad de oferentes (en la primera compra eran 14 y en la segunda, 17), con el presupuesto previsto para las 18 motoniveladoras pudieron adquirir 23. “Son cinco más gracias a la competencia que hemos tenido. Eso habla de la transparencia y la eficiencia que estamos logrando”, destacó.
Donda se sinceró y admitió que cuentan con un “tercio de las máquinas que tal vez necesitamos”. Y, además, el parque vial tiene un promedio de 25 años de antigüedad. Las motoniveladoras se rompen periódicamente. La reparación incluye un concurso para adquisición de repuestos que insume quizás cinco o seis meses. Por lo cual, de los 250 días laborables anuales, la motoniveladora trabaja el 50 % al año.
Por ello, destacó la compra de equipamiento nuevo que permite que las máquinas trabajen todos los días, salvo feriados, fines de semana y días de lluvia. “Esa es una diferencia que creemos que se va a ver reflejada en los caminos este año y mucho más el año próximo”, vaticinó.
Como se administra la red vial
La DPV tiene a su cargo cerca de 30.000 km de asfalto, ripio y tierra. La magnitud de la red vial supera las posibilidades de la repartición de poder cubrir la totalidad de los caminos. Por ello, decidieron suscribir convenios con las comunas locales o con asociaciones civiles sin fines de lucro a tal fin. De manera directa, la DPV está trabajando en más de 1.000 km de rutas, detalló.
A su vez, dijo que tienen más de 1.500 km de caminos administrados por consorcios. El régimen de consorcios permite incorporar asociaciones civiles sin fines de lucro al mantenimiento, reparación y mejora de la red vial de tierra y ripio, bajo la supervisión técnica, administrativa y contable de la DPV. El objetivo es sumar capacidad de gestión, descentralizar las tareas y fortalecer el trabajo conjunto entre el Estado, los productores y las comunidades rurales.
Más adelante, Donda destacó que más de 2.000 km corresponden a las comunas locales que firmaron convenios. En ese sentido, mencionó que ya suscribieron 20 convenios y restan siete u ocho más. En esos casos, la DPV transfiere un aporte económico mensual o fondos específicos a las comunas y municipios. Las comunas asumen la planificación, conservación y el mantenimiento cotidiano de los caminos provinciales de su jurisdicción (como el perfilado, alteo y cuneteo), utilizando su propia maquinaria o coordinando la logística local.
Zonales Paraná y Concordia
Respecto de la Zonal Paraná, dijo que se creo hace pocos años, en la gestión de Blanca Osuna como intendenta de la capital y Sergio Urribarri como gobernador de Entre Ríos. “En Vialidad nos ocupamos de los caminos provinciales, rurales y de las rutas provinciales, no de los caminos del municipios”, recordó. Los ejidos municipales son responsabilidad de las gobiernos locales.
La zonal Paraná tenia asignado 130 km de caminos y las demás 1.500 o 2.000 km. En Gualeguaychú, por ejemplo, 2.400 km. Donda sostuvo que en la capital eran demasiado pocos los kilómetros asignados para una zonal. “Ese poco kilometraje hoy no tiene sentido de existencia para una zonal que debería ocuparse de muchos mas caminos”, reclamó.
En Concordia, Donda sostuvo que se está realizando una tarea de bacheo en la ruta 4 que conduce a Los Charrúas, de la misma forma que la ruta provincial 38 (conecta San Salvador con Ubajay), la ruta provincial 23 (une las localidades de Pronunciamiento, 1° de Mayo y Villa Elisa) y el camino de ingreso a Puerto Yerúa. “Forman parte del grupo de bacheo 2 que tiene 222 km.”, indicó.

