Fučík pasó meses encerrado en una celda y torturado por sus captores. Sin embargo, uno de los guardias de la Gestapo era Adolf Kolínský, un doble agente checo que tenía como objetivo ayudar a los prisioneros. De esta manera, se ofreció a asistir a Julius, quien le solicitó un papel y lápiz, para poder dejar un registro de su estadía. De esta manera, creó una de las obras más importantes de la historia, Reportaje al pie de la horca.
Julius Fuíčk Nació en el seno de una familia obrera. Estudió filosofía en la Universidad de Pilsen. En 1921 ingresó en el Partido Comunista y por esas mismas fechas se inició como crítico literario y teatral. Fue redactor de las publicaciones comunistas Rude Pravo y Tvorba, en las que publicó reportajes sobre temas sociales y culturales.
A comienzos de los años treinta fue varias veces a la Unión Soviética. Fruto de esos viajes es su obra documental En la tierra donde el mañana ya es ayer.
Cuando el ejército nazi ocupó Checoslovaquia, continuó publicando con seudónimo, recuperando las figuras clave de la cultura progresista checoslovaca.
En febrero de 1941 pasó a ser miembro del Comité Central del Partido Comunista en la clandestinidad, encargándose de las publicaciones ilegales. En abril de 1942 fue detenido por la Gestapo, trasladado a Berlín en el verano del año siguiente, torturado, y colgado poco después.
Su Reportaje al pie de la horca fue sacado hoja por hoja de la cárcel y publicado en 1945, adquiriendo resonancia internacional. Ha sido traducido a noventa idiomas.


