La salida del Sanatorio Concordia del convenio con PAMI fue presentada por el organismo nacional como una decisión unilateral del prestador. Sin embargo, la última Carta Documento enviada por la institución permite reconstruir que la rescisión había sido precedida por varios meses de reclamos vinculados con los valores que PAMI pagaba por las prestaciones.
El documento, fechado el 1° de septiembre y dirigido al INSSJP-UGL XXXIV de Concordia, señala que la institución había advertido en reiteradas oportunidades sobre la necesidad de actualizar los valores del convenio. Según consta en la comunicación, esos planteos se habían realizado durante aproximadamente diez meses, sin que se alcanzara una solución que permitiera sostener la prestación bajo las condiciones vigentes.
En la carta a la que tuvo acceso este medio, el apoderado del Sanatorio Concordia, Hernán Sauré, también hace referencia a lo ocurrido el 26 de agosto, cuando la institución constató que PAMI había modificado en el Sistema Interactivo de Información (SII) la fecha de finalización de las distintas modalidades contratadas, estableciéndola para el 1° de septiembre.
El Sanatorio cuestionó que esa modificación se hubiera realizado “sin previa y de ningún tipo de comunicación” y sostuvo que, al quedar registrado el fin del vínculo en esa plataforma, se interrumpía la posibilidad de transmitir información o novedades relacionadas con sus afiliados a través del sistema.
Uno de los puntos centrales de la Carta Documento es la referencia a las gestiones realizadas para intentar modificar las condiciones económicas del convenio.
La institución sostiene que había planteado la necesidad de actualizar los valores y que, pese a los reclamos, no se obtuvo una respuesta que permitiera recomponer la situación. En ese sentido, señala que la falta de actualización de los valores llevaba a una situación que afectaba el equilibrio económico y financiero necesario para continuar con las prestaciones.
La carta también cuestiona que, frente a esos planteos, PAMI no hubiera ofrecido una alternativa de negociación que permitiera alcanzar un acuerdo. El Sanatorio afirma que se optó por “rechazar y desconocer la situación”, sin presentar una propuesta que hiciera viable la continuidad del servicio.
El documento agrega que la finalización del vínculo había sido comunicada con varios meses de anticipación y que esa decisión se produjo luego de distintos intentos de encontrar una solución.
Esta semana el PAMI informó públicamente que la salida del Sanatorio Concordia respondía a “una decisión unilateral del prestador de rescindir el convenio a partir del 1 de septiembre”.
Formalmente, la rescisión fue comunicada por el Sanatorio. Pero en la Carta Documento la institución sostiene que esa decisión llegó después de unos 10 meses de reclamos por los valores y ante la falta de una propuesta que permitiera sostener económicamente el contrato.
El conflicto entre las partes se había hecho público durante la semana pasada, cuando el Sanatorio informó que los valores abonados por PAMI acumulaban un atraso del 130% y que continuar atendiendo a los afiliados bajo esos valores implicaba afrontar costos que comprometían la propia sustentabilidad económica de la institución. Es decir, un riesgo de quebranto.
Con el convenio terminado desde el 1° de septiembre, PAMI anunció que la cápita de unos 15.000 afiliados será reasignada y que se garantizará la continuidad de los tratamientos, incluidos los oncológicos.
Para el Sanatorio Concordia, en cambio, comienza una nueva etapa en la que deberá reorganizar una operatoria que durante años estuvo vinculada a la atención de los afiliados de PAMI.


