El desempeño desigual de los rubros mostró que cinco de los siete sectores analizados cerraron el mes en negativo. Las mayores bajas se registraron en perfumería, bazar y decoración, y alimentos y bebidas, mientras que ferretería y farmacia lograron sostener resultados positivos.
En el desglose por actividad, perfumería cayó 9,8% interanual y bazar, decoración, textiles y muebles retrocedió 8,3%, evidenciando el impacto del menor consumo en bienes no esenciales. En contraste, ferretería y materiales eléctricos crecieron 2% y farmacia avanzó 1,1%.
El informe refleja que la pérdida de poder adquisitivo y el aumento de costos operativos continúan afectando el nivel de actividad comercial. A esto se suma una fuerte dependencia del financiamiento bancario y una baja disposición a invertir por parte de los empresarios.
De hecho, el 59,1% de los comerciantes considera que el contexto actual no es adecuado para realizar nuevas inversiones, mientras que solo el 13,1% lo ve como una oportunidad. En cuanto a expectativas, el 48% espera estabilidad y un 12,4% anticipa un deterioro adicional.
En paralelo, se incorporó el seguimiento del comercio electrónico, donde se define la venta digital según el canal de pedido. Este monitoreo busca reflejar con mayor precisión el comportamiento del consumo en un escenario de transición hacia modelos de comercialización mixtos.
Fuente: CAME.


