Tras el anuncio de la manifestación a nivel nacional, Simonetti sostuvo que están en permanente contacto con las autoridades de la Secretaría de Interior de la CGT. “Seguramente nos juntaremos la semana que viene y veremos de qué manera en Concordia también hay una movilización que se hace en todas las grandes ciudades”, mencionó.
No obstante, el gremialista admitió que se han encontrado con algunas dificultades para realizar movilizaciones, ya que Concordia es una ciudad mediana en comparación con las ciudades más importantes como Santa Fe, Rosario o Córdoba.
Pero los motivos para movilizarse no faltan en ninguna ciudad del país. “Las cámaras empresariales están diciendo que las caídas en las ventas siguen”, explicó.
Simonetti dijo que el gobierno nacional difunde algunos indicadores positivos para confundir a la población. Por ejemplo, las exportaciones mineras, entre enero y abril de 2026, sumaron US$ 3.254 millones, lo que representa un incremento del 84% frente al mismo periodo previo. Pero solo emplea a 40.000 trabajadores en un número de provincias acotado, con San Juan, Catamarca y Santa Cruz como referentes destacadas.
El resto de la economía se encuentra paralizada. “Hay cada vez más trabajadores en la calle”, destacó. Simonetti sostuvo que el despido genera padecimientos de todo tipo, pero uno de los más difíciles es la imposibilidad de acceder a la obra social. En el caso de los despidos compulsivos, los trabajadores y sus familias solo tienen derecho a tres meses más de cobertura en Osecac (Obra Social de Empleados de Comercio y Actividades Civiles). En el sindicato tienen los datos concretos de los despidos porque son quienes administran Osecac en Concordia. “Vemos que todos los meses se siguen produciendo despidos”.
Por otra parte, mencionó que, a pesar de la vigencia de la Ley de Modernización Laboral, una legislación a la que calificó como “nefasta”, no se producen nuevas contrataciones porque se reducen los costos a los empresarios para desvincular a sus trabajadores. Y eso se debe a que el comercio sigue padeciendo la caída de ventas, ya que depende del poder adquisitivo de la población. Las economías regionales están afectadas, como la madera, el citrus. “La construcción ha caído a niveles que no ha tenido nunca”, expresó.
El 4 de julio pasado, Simonetti indicaba que 460 empleados del comercio fueron despedidos en lo que va del año. “Lo que vemos es que esto no termina”, admitió hoy. “Las pymes están en muy mala situación. Uno conoce a algunos empresarios pymes y te comentan que ya no saben cuánto tiempo van a aguantar esta situación”, dijo.
El gremialista remarcó que los empresarios se preocupan por el pago de los salarios, uno de los costos más grandes que deben afrontar, además de otros gastos fijos como el alquiler. Por ello, una de las primeras medidas que suelen tomar es el despido para poder seguir adelante. Aun así, se encuentran con que siguen sin poder vender. “Más tarde o más temprano se encuentran con que tienen que cerrar”, mencionó.
En ese sentido, el secretario general del CEC destacó que las cámaras empresariales están sufriendo el declive en las ventas. A principios de este mes, se informó que las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas crecieron 0,9% interanual en junio, por el Mundial de Fútbol, y registraron su primera suba después de 13 meses consecutivos de caídas, aunque no alcanzó para revertir la debilidad que arrastró el consumo durante la primera mitad del año. Según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la actividad retrocedió 1,3% frente a mayo y acumuló una caída de 2,5% entre enero y junio.
Para revertir esa tendencia, se necesita que los salarios se recuperen. No obstante, “todos los meses negociamos salarios por debajo de la inflación porque el gobierno no quiere”, indicó.


