“Desde UPCN Entre Ríos expresamos nuestro rechazo y una profunda preocupación por el proyecto que propone modificar la legislación sobre la propiedad de tierras rurales en manos extranjeras, una iniciativa que, bajo el argumento de flexibilizar inversiones, debilita los mecanismos de protección de uno de los bienes más estratégicos que posee nuestro país, su extenso y fecundo territorio”.
“La legislación vigente nació con un objetivo claro: preservar la soberanía sobre nuestros recursos naturales y establecer límites razonables para resguardar el patrimonio que constituye el suelo argentino. Esa decisión no respondió a una mirada ideológica circunstancial, sino a una concepción de Estado que entiende que la tierra constituye un activo estratégico, esencial para el desarrollo presente y futuro de la Nación”.
“Como ha expresado nuestro Secretario General, Andrés Rodríguez, y en consonancia con la posición asumida por la Confederación General del Trabajo, nos oponemos a cualquier iniciativa que amplíe los límites a la extranjerización de tierras o elimine los controles sobre la venta de nuestro territorio”.
“Argentina es un país privilegiado. Posee algunas de las mayores reservas de agua dulce del planeta, enormes capacidades productivas, recursos energéticos estratégicos, biodiversidad única y minerales críticos que hoy ocupan un lugar central en la disputa geopolítica mundial. En un escenario internacional donde las grandes potencias compiten por asegurar el acceso a alimentos, agua, energía y minerales, resulta imprescindible comprender que el valor de nuestro territorio trasciende ampliamente cualquier coyuntura económica”.
“Reducir esta discusión a una ecuación financiera sería un grave error. El ingreso de capitales nunca puede transformarse en el único parámetro para definir políticas públicas cuando está en juego el control sobre recursos que pertenecen a toda la comunidad nacional. Existen decisiones que comprometen mucho más que un balance económico: comprometen la soberanía, la capacidad de decidir nuestro propio destino y el legado que dejaremos a las futuras generaciones”.
“Aunque se pretendan reducir porcentajes para presentar la propuesta como moderada, el problema de fondo permanece intacto. La soberanía no se negocia en términos estadísticos. No alcanza con modificar límites numéricos para disipar una preocupación que es política, estratégica y profundamente ética. Como sociedad debemos involucrarnos activamente en los temas que hacen a la identidad y al futuro de la Nación”.
“Estamos convencidos de que la economía debe estar al servicio del hombre y de la comunidad organizada, nunca a la inversa. Y la independencia económica constituye uno de los pilares indispensables de la soberanía política y de la justicia social. No puede existir un proyecto nacional sólido si renunciamos al control de nuestros recursos estratégicos o si subordinamos decisiones fundamentales a intereses ajenos al bien común”.
“La tierra que hoy habitamos fue trabajada, defendida y construida por generaciones de argentinos. Es la herencia recibida de nuestros mayores y la responsabilidad que tenemos con quienes vendrán. No nos pertenece únicamente a nosotros; la administramos en nombre de las futuras generaciones”.
“Los argentinos podremos tener diferencias sobre múltiples cuestiones, pero existe un valor que debe unirnos por encima de cualquier circunstancia: el amor por nuestra Patria y la defensa de su soberanía. Por ello como trabajadores organizados rechazamos toda legislación que implique resignar herramientas de protección sobre nuestro territorio y nos sumamos a la voz de todos los sectores políticos, sociales, académicos y productivos que hoy rechazan este proyecto”.
“Porque la tierra no es una mercancía más. Es territorio, soberanía, identidad, producción, trabajo y futuro. Y esos valores no tienen precio”.


