Figuraban como terrenos baldíos, pero tenían construcciones. A través de relevamientos catastrales y tecnología satelital, la Administradora Tributaria de Entre Ríos (ATER) detectó más de 2 millones de metros cuadrados de construcciones que no estaban declaradas en distintas partidas inmobiliarias de la provincia.
El último relevamiento incorporó 1.006.013 m² en 6.013 partidas de San José y Gualeguaychú. En San José fueron 243.893 m² correspondientes a 1.428 partidas, mientras que en Gualeguaychú se detectaron 762.120 m² en 4.585 partidas.
Con este avance, el acumulado de 2026 llegó a 2.078.473 m² correspondientes a 12.480 partidas de Concepción del Uruguay, San Salvador, Bovril, Nogoyá, San José y Gualeguaychú.
Según informó ATER, la superficie incorporada durante estos primeros ocho meses triplica la que habitualmente se suma en un año mediante las distintas vías de actualización, como declaraciones voluntarias de contribuyentes, presentaciones de profesionales, oficinas del organismo y datos aportados por los municipios.
El impacto económico estimado ronda los $3.200 millones en el Impuesto Inmobiliario. En tanto, como se trata de un tributo coparticipable, ATER señaló que el incremento también se traducirá en recursos para los municipios.

El procedimiento combina el Visor Catastral con relevamientos satelitales para detectar diferencias entre la información registrada y lo que existe efectivamente en los inmuebles.
La búsqueda se realiza sobre partidas que figuran como baldíos, aunque también permitió detectar construcciones de distintas dimensiones y destinos. Entre los casos relevados aparecen inmuebles con más de 1.000 m² construidos sin declarar.
Una vez identificadas, las superficies se incorporan a la información catastral y pasan a ser consideradas para la liquidación del Impuesto Inmobiliario.
El director ejecutivo de ATER, Jesús Korell, sostuvo que el objetivo es que los inmuebles tributen de acuerdo con su situación real y vinculó el operativo con la política fiscal impulsada por el gobierno provincial.
“Cada metro cuadrado que incorporamos permite que un inmueble tribute de acuerdo con su situación real”, afirmó Korell, y sostuvo además que una base catastral actualizada permite distribuir la carga tributaria entre una mayor cantidad de propiedades.
Desde ATER destacaron que el trabajo se realiza con recursos propios y herramientas tecnológicas, sin depender exclusivamente de que los propietarios o profesionales informen las modificaciones.


