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Internacionales, Opinión

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La verdad sobre el 7 de octubre de 2023

A tres años del ataque del 7 de octubre de 2023, las advertencias previas sobre una posible ofensiva de Hamás y las decisiones adoptadas por el gobierno de Benjamín Netanyahu siguen planteando interrogantes sobre lo que realmente ocurrió. Los datos conocidos permiten revisar la versión oficial y preguntarse si aquel ataque fue solamente un fracaso de los servicios de inteligencia o si también terminó siendo utilizado para legitimar la devastadora ofensiva sobre Gaza y el sufrimiento de su población.

Por Ricardo Monetta

7:45 pm h
israel 7 de octubre

En muchas ocasiones de la historia se producen circunstancias o hechos que tienen por finalidad legitimar o justificar acciones posteriores que terminan en tragedias militares o civiles de magnitud. Esta situación se denomina “casus belli, casus politicus”. O sea que un motivo geopolítico provoca otro superior.

Esta analogía puede aplicarse a lo que sucedió en forma trágica el 7 de octubre de 2023, cuando se produjo una ofensiva por parte de Hamás sobre un enclave israelí mientras se desarrollaba una fiesta, con un saldo de 1.200 muertos entre ciudadanos y militares y agresores, y el secuestro de 251 personas que fueron llevadas a Gaza, y cuyo rescate no constituye una prioridad para Netanyahu, que supo después y utilizó esta acción militar palestina para legitimar la posibilidad del arrasamiento de Gaza y el exterminio de su población.

La breve historia de esos acontecimientos puede resumirse así: el veterano corresponsal catalán Sal Emergui, del diario El Mundo, que escribe desde Jerusalén, nos cuenta que el presidente de Emiratos Árabes alertó a Netanyahu pocos días antes del ataque del 7 de octubre, según reveló Haaretz.

Una semana y media antes del ataque del 7 de octubre, el presidente de Emiratos Unidos, Mohamed bin Zayed, llamó por teléfono a Benjamín Netanyahu para alertarle que el líder de Hamás, Yahya Sinwar, estaba preparando una acción de gran envergadura contra Israel. Así lo revelan los periodistas Shlomi Eldar y Ruth Yuval, fundamentando que el dirigente israelí no trasladó la alerta a los jefes de los organismos de seguridad. La oposición israelí asegura que es una prueba más de su enorme responsabilidad por no evitar el 7 de octubre. Por eso piden que se forme una comisión estatal que investigue a fondo las causas, circunstancias y responsabilidades del mayor fracaso en la historia de Israel. Algo a lo que el Gobierno se opone, alegando falta de confianza en el presidente del Tribunal Supremo, Itzak Amit.

Las entidades gubernamentales de Emiratos Árabes Unidos e Israel han mantenido siempre canales de comunicación abiertos y directos. Cuando ha sido necesario, toda la información de inteligencia relevante ha sido y sigue siendo comunicada entre las entidades pertinentes.

La alerta dada por MBZ se sumaría a otras dadas a Netanyahu de forma genérica, a nivel interno y externo —por ejemplo, del entonces jefe de inteligencia egipcio, Abbas Kamel, que le advirtió de la posibilidad de una operación, algo excepcional, a lo cual no acusó recibo de la amenaza de Hamás—, y que alimenta la batalla de narrativas entre Netanyahu, acusado de ignorar estas amenazas, de alentar la ayuda catarí a la Franja de Gaza, bajo control ismaelita desde 2007, y no acabar con el líder de Hamás, Sinwar, y el entonces jefe del Ejército, Herzl Halevi, y del Servicio de Seguridad Nacional, Gtal. Shabak Ronen Bar. Los dos últimos asumieron su responsabilidad en el mayor fracaso de seguridad de la historia de Israel.

Según ha contado Eldar a medios israelíes, Sinwar pidió a un palestino —exmilitante de Al Fatah— en la Franja de Gaza que hiciera llegar el mensaje a Netanyahu, exigiendo un acuerdo económico sobre el enclave palestino: “Diles a los israelíes que, si no hay avances, le estoy preparando una sorpresa enorme. Diles que esperen un ‘Zilzal’, o sea, un terremoto”.

El palestino comunicó el aviso a un asesor de origen gazatí de MBZ. El llamado terremoto solo tenía un significado: guerra. Pero como no estaban seguros, el emir y su asesor volvieron a pedir al palestino que se reuniera con Sinwar para confirmar su amenaza.

El líder de Hamás repitió la advertencia: “Transmítele el mensaje: le estoy preparando una sorpresa de las de verdad. Una operación aterradora, algo fuera de lo normal. Hazlo palabra por palabra”.

El 15 de septiembre de 2023, Shabak recibió este aviso y su director, Ronen Bar, se lo transmitió a Netanyahu. En los organismos de seguridad se realizaron varias reuniones al respecto. Una posibilidad estudiada era que Hamás iba a hacer “algo” contra la académica israelí Elizabeth Tsurkov, que había sido secuestrada por milicias proiraníes en Irak. Bar, sin embargo, tomó en serio el aviso y aconsejó tomar medidas ofensivas y defensivas.

Pasaron varios días hasta que MBZ decidió comunicárselo directamente a Netanyahu a finales de septiembre. Como en otras ocasiones y para garantizar la máxima confidencialidad, un representante de su embajada en Tel Aviv acudió a la sede del primer ministro israelí con un teléfono especial para que pudiesen hablar a través de una aplicación emiratí.

El emir explicó que, en su opinión, Sinwar se estaba preparando para un ataque significativo, cuenta un asesor de MBZ que estuvo presente en la conversación telefónica. Según él, le dijo a Netanyahu que Israel debía estar preparada ante un eventual ataque, al tiempo que le aconsejó intentar encontrar una solución económica para la Franja de Gaza y calmar la situación de Cisjordania para evitar una escalada.

MBZ temía que el ataque provocase un derramamiento de sangre y golpeara los Acuerdos de Abraham, en los que normalizaron sus relaciones en 2020. Eldar revela que, en la conversación, Netanyahu reaccionó con relativa calma. Según la evaluación israelí, Hamás preparaba algo en Cisjordania, donde eran frecuentes los atentados.

Al dirigente árabe le sorprendió que Netanyahu no trasladara la advertencia a los jefes del Ejército, Shabak y el Mossad. Por su parte, Haaretz señala que MBZ compartió con el jefe de la CIA, William Burns, la sensación que había intentado transmitir a Netanyahu: “Algo estaba a punto de pasar”. Según Eldar, tres fuentes extranjeras de alto nivel, entre ellas altos cargos, así como grabaciones, documentos y correspondencia interna.

Pero… el primer ministro Netanyahu NO conversó con el presidente de EE. UU. en la época mencionada y no recibió de él ninguna advertencia, respondió la oficina del premier israelí. Mientras, su asesor y portavoz, Topaz Luk, dijo a la emisora de radio pública que era una “información falsa y mezquina”, que es un nuevo intento de distorsionar la verdad de cara a las elecciones (?).

La publicación de esta mañana, según la cual Netanyahu fue advertido 10 días antes de la masacre del 7 de octubre sobre las intenciones de Sinwar, es verdad, comentó el ex primer ministro Naftali Bennett, que acusó a Netanyahu de “responsabilidad personal y directa por el fallo que llevó a la muerte de miles de israelíes en su guardia”. Su ignorancia de las advertencias es negligencia criminal, dijo Bennett.

A tres años del infausto suceso ha quedado la sensación, entre propios y extraños, de que este trágico desenlace, en el que inclusive se sacrificaron vidas del mismo Israel, no fue producto de una negligencia de parte de los servicios secretos más experimentados del mundo, como lo expresó el jefe del Shin Bet, inteligencia interior, que no se explicaba cómo habían dejado casi sin vigilancia activa en esa zona tan vulnerable.

Es así que Benjamín Netanyahu quedó en el centro de las sospechas, porque sus antecedentes de ejercer políticas criminales eran un método de acción de manual en la toma de decisiones, como lo fue de parte de su mentor Ariel Sharon (“el carnicero”). Lo menos que se le puede pedir a Netanyahu es piedad y consideración cuando se trata de niños, niñas, ancianos y hospitales. El fallo de la Corte Penal Internacional fue claro en su condena, junto a Donald Trump.

Va de suyo que nadie pretende justificar el ataque de Hamás como una acción de guerra común.

Quienes lo ejecutaron y quienes lo permitieron merecen la misma condena.

Fuente: Pájaro Rojo, Red Voltaire.

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