Gómez hizo la residencia en 1999 en el hospital “Ramón Carrillo”. Sostuvo que nunca fue un hospital materno-infantil, sino que era pediátrico, porque los partos y las cesáreas se hacían en el Felipe Heras. En 2002, siguió trabajando en el Heras y, en 2005, luego fue trasladado al Masvernat.
Mientras tanto, Gómez era director de Atención Primaria de Salud de la Municipalidad desde 2016. Presentó un plan estratégico de salud para el municipio para modernizar el sistema de salud. Siguió allí hasta que llegó el cargo en 2019 como jefe de Neonatología del Masvernat. Renunció a la Dirección de Atención Primaria de la Municipalidad.
Falta de especialistas
El médico dijo que, si la ciudad cuenta con servicio de terapia pediátrica y terapia neonatológica, también debería contar con especialidades básicas como cardiólogo infantil, neurólogo infantil y cirujano infantil para que el hospital sea de nivel 3B (alta complejidad). “Necesitamos por lo menos un cardiólogo a diario para, por lo menos, poder compartir con los médicos de servicio los manejos cardiológicos y hemodinámicos, como hacen en otras localidades”, indicó. En el hospital San Roque de Paraná, Gómez sostuvo que cuentan con los especialistas mencionados.
Por fuera de lo que es terapia, indicó que las prestaciones pediátricas que necesita Concordia son neurología, otorrinolaringología, oftalmología, cardiología, neumonología, reumatología, gastroenterología y traumatología. “Incluso oncología pediátrica”. Pero solo vienen una vez por mes un endocrinólogo, un nefrólogo y un cardiólogo pediátrico dos veces al mes. “No alcanza, vienen a hacer consultorio y a tratar de rescatar a los pacientes más problemáticos, pero no alcanza”, indicó.
Además de remarcar que no alcanzan para Concordia las especialidades existentes, mencionó que la ciudad recibe pacientes de todo el norte de Entre Ríos y de la costa del Uruguay. “Incluso a Neonatología del Masvernat se derivan neonatos menores de 32 semanas desde Gualeguaychú y Concepción del Uruguay y todas sus áreas de influencia”.
Por otra parte, dijo que no hay cargos para esas áreas. Gómez dijo que las autoridades mantienen un esquema de salud como el que estaba vigente en 2005, cuando se inauguró el Masvernat, sin pensar que debía modificarse progresivamente. Incluso, recordó que por aquellos años había un nefrólogo infantil, un cardiólogo y una nefróloga que venía cada 15 días. “Hemos retrocedido”, destacó.

Bajos honorarios
El médico dijo que la ausencia de especialistas en el hospital se debe a varios factores. Uno de ellos es la ausencia de cargos y, otro, las remuneraciones. “Un honorario hoy es de $ 1,2 millón, $ 1,4 millón y hay especialistas que operan y esos montos son muy bajos”. Para revertir eso, dijo que las autoridades deberían ofrecer buenos honorarios para que se trasladen hasta Concordia y una vivienda.
Pero, aún más importante, es que muchos médicos que se reciben quizás prefieren comenzar cubriendo guardias sin especializarse. “Eso es un error. La provincia debería incentivar especialidades en pediatría y en neonatología”, acotó. El médico planteó un proyecto que no prosperó para que se realice un departamento de perinatología en la provincia para los próximos años. La perinatología (o medicina materno-fetal) es una subespecialidad de la obstetricia y la ginecología que se enfoca en el cuidado, la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de la salud de la madre y del feto antes, durante y poco después del embarazo. “Lo que hay que hacer es que, cuando egresan profesionales, se puedan hacer becas para pediatría porque no hay incentivos para ser pediatras”.
Gómez explicó que, para ser pediatra, hay que estudiar cuatro años más a una carrera de seis años y luego dos años extra para ser neonatólogo. En total, 12 años. “Doce años para ganar $ 1,2 millón es preferible no hacer especialidad y comenzar en cualquier lugar con cualquier guardia. Ahí tenemos que trabajar”, indicó.
Además, en junio pasado, Gómez asistió a un congreso en Tucumán y observó muchos avances en esa provincia. “No es que me hayan preocupado los avances en Tucumán, me preocupó que Concordia no haya progresado mucho”, mencionó.

Falta de capacitaciones
Para replicar lo de la provincia del norte, sostuvo que se debe pagar a especialistas que vengan una vez por semana de Buenos Aires. Aunque ahora no funciona el aeropuerto, se les podría pagar el pasaje aéreo cuando se restablezca la conexión. O un pasaje en autobús. De esa forma, se capacita al personal para tener, con el correr del tiempo, equipos de especialistas en salud.
El médico dijo en un principio que la provincia necesita aumentar el presupuesto en salud, aunque luego se corrigió y remarcó que Entre Ríos gasta mucho comparado con otras. “Quizás no están optimizados los recursos”, dijo. Optimizar recursos significa sentarse en la mesa quienes conocen de números y de salud para poder planificar.
Por otra parte, sostuvo que, cuando se concentra todo en un solo hospital general, los pacientes coinciden en el quirófano, en diagnóstico por imágenes y en el laboratorio. “Cuando todos confluyen, hay más posibilidades de infecciones cruzadas, de infecciones intravenosas, de casos con alta resistencia bacteriana”, dijo. Eso significa que, en vez de estar 10 días internados, permanecen 30. “Y cada día tiene un costo muy alto”.
Posibles lugares
Gómez dijo que hay varias alternativas. En esa línea, dijo que hay terrenos disponibles en el sector donde se ubica el Ramón Carrillo. Pero es una zona distante del centro. Otra posibilidad es en la esquina de Italia y Tavella, sobre el estacionamiento del personal del Masvernat. “Se puede construir con columnas arriba, como una L que cubra Italia y Tavella”. Otra opción serían algunos terrenos vacíos disponibles en avenida Presidente Illia (exruta 4), que permitirían un ingreso muy sencillo desde fuera de Concordia. La última opción sería una localidad cercana a Concordia ubicada sobre la Autovía 14, como La Criolla o Estancia Grande. Pero la contra es que queda lejos para el personal y los pacientes de Concordia.

Gómez dijo que el proyecto puede ser gestado por una persona, pero, si la comunidad no se hace eco de la iniciativa, las autoridades no van a tomar nota de la necesidad del nosocomio materno infantil. Y remarcó que quienes realmente saben la importancia que tiene son quienes tuvieron que dejar a sus familias dos o tres meses, trasladarse a otra ciudad para acompañar a un hijo que necesitaba atención especializada, pasar la angustia y la incertidumbre de que les digan que un día está bien, otro día está mal, que el estado es reservado, que no saben si va a vivir, si se va a quedar con secuelas y, si las tiene, todo lo que viene después.
“Como no hay especialidades en Concordia, es cada vez más frecuente irse. No hablemos de lo crónico, hablemos de lo agudo”, remarcó. En ese sentido, dijo que un chico que sufre una fractura un sábado a la tarde no tiene a quién acudir. “Traumatólogo pediátrico no hay, se va al traumatólogo que se encuentre”, indicó. Pero mucha gente que cuenta con una prepaga importante no se queda en Concordia y directamente viaja. En cuatro horas o un poco más, dependiendo de la velocidad, “estás en Puiggari, en Crespo, en Paraná, en Rosario o en Buenos Aires”. El que no puede viajar, dependerá de la capacidad del hospital que lo esté asistiendo.
“No es necesario que te pase algo para tomar conciencia de esto y no creo que haya gente que esté en contra de un hospital materno infantil. Lo que debe ser difícil es lograrlo. Hay gente que puede colaborar económicamente, podemos hacer eventos, convocar artistas de la ciudad, cantantes, deportistas, hacer eventos y la gente va a colaborar”, mencionó.
Pero el aporte de los privados puede ser una colaboración, una contribución, un puntapié inicial. El verdadero impulso debe provenir del Estado. Gómez remarcó que las autoridades deben distinguir las verdaderas necesidades de la comunidad antes de financiero un proyecto.
Gómez señaló que presentó la iniciativa por escrito y a través de WhatsApp a las autoridades actuales y anteriores, pero que la respuesta siempre fue que no hay plata. Sin embargo, si hay fondos para otras obras, como la ampliación y remodelación del aeropuerto de Concordia, que actualmente no tiene vuelos. Ante la falta de respuestas concretas, el médico decidió inscribir el proyecto en la plataforma Change.org, donde ya reúne miles de firmas a favor de la iniciativa. El objetivo es sumar el respaldo de la comunidad y lograr que las autoridades tomen nota de una necesidad que, según sostiene, involucra la salud de niños y recién nacidos de Concordia y de toda la región.


