El gobierno de Rogelio Frigerio autorizó la ampliación mediante el Decreto Nº 3051/26 GOB, firmado el 14 de septiembre y publicado en el Boletín Oficial de Entre Ríos del viernes 16 de octubre. La norma modifica una partida aprobada mediante el Decreto Nº 903/26 GOB, que había previsto $153.160.000 para gastos de hotelería durante los doce meses de 2026.
El monto original contemplaba transferencias mensuales de $12.763.333,33. Sin embargo, el organismo ejecutor planteó la necesidad de incrementar esos recursos a partir de julio, por una suma adicional de $60.536.711, que se distribuirá en seis cuotas mensuales, iguales y consecutivas.
Con la ampliación, los fondos previstos para hotelería durante este año ascienden a $213.696.711, lo que representa un incremento de casi el 39,5% respecto de la partida inicial.
La ampliación se instrumentó mediante una transferencia compensatoria de créditos, dispuesta por el Ministerio de Desarrollo Humano a través de la Resolución Nº 495/26. En tanto, «la Representación del Gobierno de Entre Ríos en la Capital Federal» figura como destinataria de los fondos, aunque el decreto no identifica al funcionario o a los funcionarios responsables de administrarlos.
Más de $220 millones entre hotelería y ayuda económica
La transferencia original también contemplaba $6.840.000 anuales en concepto de ayuda económica, distribuidos en cuotas mensuales de $570.000. Al sumar ambos conceptos, el total autorizado para la delegación provincial en Buenos Aires asciende a $220.536.711 durante 2026.
Sin detalles sobre el destino de los fondos
El decreto autoriza el refuerzo presupuestario, pero no permite conocer cómo se compone el gasto de hotelería. No informa qué establecimientos se contrataron, cuántas habitaciones se utilizaron ni cuántas personas se alojaron. Tampoco describe las actividades que originaron esos gastos ni las razones por las que fue necesario ampliar en casi un 40% la partida inicial.
Con una partida que supera los $213 millones para hotelería en Buenos Aires, conocer quiénes utilizaron esos servicios, cómo se distribuyeron los recursos y qué documentación respalda los desembolsos permitiría evaluar con mayor precisión el destino del dinero público.

