El director del hospital “Felipe Heras”, Juan Ramón Sansó de Lamadrid, explicó que desde el inicio de la gestión intentan optimizar todos los recursos existentes. “Los recursos siempre son escasos pero los estamos utilizando de la mejor manera”, indicó.
El director recordó que el gobierno de la provincia decretó la urgencia en salud mental en toda la provincia. “El tema preocupa mucho”, indicó Sansó. En esa línea, remarcó que las autoridades de esa área del ministerio de salud vienen a Concordia a menudo para mejorar el servicio.
Red de atención descentralizada
Además, Sansó sostuvo que se está tratando de armar un protocolo de atención con otras reparticiones que tienen psicólogos como los nosocomios Masvernat y con centros de salud de la provincia, como La Bianca, Ramón Carrillo y Caminal en una primera etapa y luego con los que dependen de la municipalidad en una segunda instancia. Además, en la ex Asistencia Pública hay un psiquiatra. La intención es que la demanda se distribuya en el territorio para que no se sature el Heras.
Mariana Pineda, asesora legal del servicio de Salud Mental, dijo que la ley de Salud Mental establece que las personas tienen derecho a ser atendido en la zona donde viven. Además, si debe trasladarse desde la zona norte hasta el Heras implica costos de transporte público una vez a la semana -de acuerdo a la frecuencia usual que se emplea para los tratamientos- que algunas personas no están en condiciones de pagar.
El otro condicionante es el clima. Cuando llueve, los pacientes no acuden a la consulta. “Para sostener el tratamiento necesitamos que en cada centro de salud se pueda dar una respuesta o una primera escucha”, mencionó. La asesora dijo que no todas las consultas terminan con un tratamiento de salud mental de largo plazo. A veces, basta con dos o tres encuentros para ser oídos y recibir un consejo.
¿Cuál es la puerta de entrada?
Adrian Kolln, Jefe del Servicio de Salud Mental, explicó que hay pedidos de atención espontánea pero también llegan por derivaciones vía judicial o de otras instituciones de salud. Kollln admitió que los recursos terminan siendo escasos y la posibilidad de atención es “finita”. “Sobre todo en el contexto en el que estamos en que las cuestiones sobre salud mental se han complejizado mucho”, mencionó.
En el Heras hay atención en consultorios externos en psiquiatría y psicología para adultos, de lunes a viernes de 7 a 17 horas. Aunque La intención es que los pacientes que hacen una consulta espontanea reciban un abordaje lo más pronto posible, la espera para la primera consulta es un mes. Para ello se otorgan cinco turnos los martes y jueves de 7 a 9. El ingreso es por calle Urquiza y la recomendación es ir lo más temprano posible. Aunque 12 meses es un tiempo considerable, en el Heras aseguran que hay otras instituciones donde la espera es de hasta un año.
Hay dos psiquiatras pero se busca contrata más profesionales. “Estamos tratando de captar dos profesionales que estamos hablando. Los recursos son escasos pero los avances se van viendo”, sostuvo.
Paralelamente, hay equipos de niñez y adolescencia. El personal toma los datos de los solicitantes una vez por mes. El día en que se realiza es informado por las redes sociales (Facebook) del Heras. Muchas veces, llegan con derivaciones del COPNAF o de la Justicia. En algunos casos, se derivan al Carrillo donde se atienden a los niños o al Masvernat donde reciben adolescentes. Incluso, también se derivan a los centros de salud más cercanos para que la atención sea más sencilla.
¿Quiénes son internados?
Las admisiones a la internación son temporales y la regla es que sean voluntarias pero desde la asesoría legal admiten que, en caso de una persona que no esté en condiciones psíquicas o no estar orientados en tiempo y espacio para dar su consentimiento, se lo ingresa de igual modo.
Por el aumento considerable de consumos de drogas, Kolln admitió la demanda se ha incrementado. Además, sostuvo que las personas que están atravesando una cuadro con ideas suicidas o que hayan intentado atentar contra su vida, la idea es que tengan una atención lo antes posible. “Es evaluado por guardia y la intervención es la una internación cuando la gravedad lo amerita”, dijo el Jefe del Servicio.
En cambio, cuando llega a la ventanilla, la intención de las autoridades es que reciba una primera atención ese mismo día. Pero no hay un tiempo de atención standard, “Estamos en un momento crítico”, admitió Kolln.
Además, para los pacientes derivados de otras instituciones, hay un equipo de admisión en psicología para adultos. Tienen hasta cuatro entrevistas los martes. Pineda explicó que se debe realizar un análisis para determinar qué es lo más urgente para atender.
Las emergencias no esperan
Pineda además mencionó que los turnos que se otorgan son con un mes de espera pero, en caso de una crisis de salud mental, el paciente puede ser atendido de inmediato por la Línea 135. Es atendida por profesionales que contienen a las personas que acompañan a quien padecen una situación de desequilibrio. Paralelamente, triangulan el llamado con el 107 para realizar el traslado a la guardia del Heras si es mayor de 14 años. En caso de niños, corresponde trasladarlo al Masvernat.
El director dijo que, además de la Línea 135, los familiares no deben dudar de llevar a una persona que atraviese un cuadro complejo a la guardia ubicada por calle Scattini. “Siempre van a tener una solución o no sé si una solución pero sí una contención”, dijo.
Lo paradójico es que desde el mismo nosocomio señalaron que en la mayoría de los casos que conocen de personas que tomaron una determinación trágica no fueron a consultar al Servicio. Desde el Heras sostienen que los familiares se enteran tarde de la situación compleja que atravesaba algún familiar y luego señalan al sistema de salud que, con sus dificultades, intenta dar una respuesta.
Además, remarcaron que el 25 % de los casos de suicidios tienen relación con los consumos problemáticos y que por cada mujer hay entre tres o cuatro hombres. ¿Cómo se explica esa diferencia? Porque culturalmente se sobreentiende que el hombre no puede flaquear; no puede llorar; debe soportar en silencio.
Pero no hay personas invulnerables y hasta los arboles más robustos se quiebran cuando arrecia una tormenta. Y la que atraviesa hoy la sociedad también deja al descubierto que detrás de muchas crisis hay sufrimientos que no siempre se ven, hasta que es demasiado tarde.

