Según la información oficial la etapa que se inauguró el jueves demandó una inversión superior a los $ 137 millones. Incluyo el recambio total de la cubierta de techos en el sector de Juntas Médicas y la construcción de una nueva cubierta en la terraza del área de Internación de Hombres, resolviendo problemas estructurales preexistentes.
Asimismo, se llevó adelante la renovación integral de la instalación eléctrica, con la colocación de nuevas luminarias, junto con la reparación de núcleos sanitarios y mejoras en aberturas, lo que contribuye a brindar mayor confort y seguridad a pacientes y trabajadores. En materia de seguridad, se completó la instalación de un sistema contra incendios con señaletica y cartelería reglamentaria, adecuando el edificio a las normativas vigentes.

Visita oficial y malestar salarial
No obstante, los empleados del nosocomio aseguraron que los tomó por sorpresa el horario de visita. La versión que manejaban era que venía el ministro de Salud, Gastón Blanzaco, a inaugurar esas mejoras. Gastón Walton, delegado de ATE del sector técnico del Heras, dijo que se enteraron la misma mañana del jueves de la visita pero se concretó, a las 15, cuando la mayoría del personal se había retirado. Walton sostuvo que el horario elegido fue de manera deliberada para evitar que el mandatario recibiese reproches de parte de los empleados, agobiados por el sueldo congelado.
“Desde el año pasado que no recibimos un aumento. Solamente un adicional no remunerativo y no alcanza. El descontento de la gente se hace notar”, manifestó el delegado. Los representantes gremiales de los trabajadores son los que reciben a diario la queja de sus compañeros por la situación que atraviesan. “Hay gente que está con una situación muy crítica, muy endeudados”, remarcó. De hecho, no solo no llegan a fin de mes si no que el salario que reciben solo les alcanza para pagar la cuentas y se queda sin plata. Walton remarcó que hay “mucho malestar, mucha angustia”.
Deterioro en áreas criticas
Walton sostuvo que el Heras atraviesa desde hace años el deterioro producto de la falta de inversión. Uno de los sectores críticos es el lavadero. Las condiciones de trabajo son muy precarias, tanto por el estado edilicio de ese sector como por la falta de insumos de los trabajadores. “Cuando traen la ropa o las sábanas de las salas, son ropas contaminadas con distintos virus”, mencionó. Walton explicó que los empleados necesitan botas, guantes y barbijos para manipular las sábanas pero, a veces, no tienen esos elementos. “No sé cómo hacen para trabajar ahí los compañeros”, admitió. La respuesta es la resignación. “’Nos tenemos que arreglar con lo que tenemos’”.
Fernando Cabrera, secretario gremial de ATE (Asociación de Trabajadores del Estado) de Concordia, dijo que en los servicios de internación falta pintura, reparar revoques, arreglar persianas y mejorar el techo de la sala Clínica y de Salud Mental. “Son pequeñas cosas que tienen que ir solucionándolas porque, si no, cada vez se van deteriorando más. Sobre todo, los días de lluvia donde vemos que se filtra agua”, mencionó.
De hospital referente a Nivel 2
Cuando se inauguró el hospital Masvernat, entre los años 2003 y 2004, el Heras perdió buena parte de sus servicios. Actualmente cuenta, entre otros servicios, con una guardia, consultorios externos, servicio de odontología, y tres servicios de internación: salud mental, neumotisiología donde envian a los pacientes con informes de KPC (Klebsiella pneumoniae Carbapenemasa, una superbacteria resistente a la mayoría de los antibióticos) y Clínica Médica para hombres y mujeres que requieran un servicio de internación de mediana complejidad. En 2024, el ex director del Heras, Exequiel Ortiz, remarcaba que había 97 camas disponibles divididas en Clínica Médica (Tisiología e Infectología), Guardia y Salud Mental.
Hay un sector completo que está clausurado. Cabrera mencionó que, en el ala de calle Urquiza, sobre Salud Mental, hay una sala que está cerrada desde hace muchos años. Allí funcionaban antiguamente Salas 5 y 6. “Es la única parte que no funciona del hospital”. En algún momento se mencionó que se iba a ceder a la UADER (Universidad Autonomía de Entre Ríos). Pero ese proyecto quedó trunco.

Inversión a futuro
La información oficial menciona que los trabajos concluidos forman parte de una primera etapa de puesta en valor del nosocomio, orientada a optimizar las condiciones edilicias y fortalecer la calidad de atención sanitaria para la comunidad. También adelantaron que proyectan nuevas etapas de intervención para continuar con la mejora integral, consolidando un proceso sostenido de inversión en salud pública en Concordia.
“La verdad es que falta mucho, es un hospital viejo”, dijo Cabrera. Hace seis meses, cuando asumió el actual director del Heras, Ramón Sansó, desde el gremio le plantearon la necesidad de mejoras en muchos servicios. “Creemos que lo tomó de buena manera”, destacó.
Entre las necesidades edilicias, Walton sostuvo que se requiere remodelar la guardia. Se trata de un sector que hace décadas se mantiene sin alteraciones. “Hace años que sigue con la misma estructura, en el mismo lugar. Nada se ha hecho. Solo se la ha pintado por fuera”.

Reducción de gastos vs. necesidad de inversión
Walton dijo que entienden que se atraviesan épocas complejas y que muchas veces se hace lo que se puede. “No somos necios de decir: ‘no quieren hacer nada’”. No obstante, a renglón seguido, mencionó que falta más inversión.
No obstante, el mensaje que baja desde el gobierno es el opuesto. En épocas de caída de coparticipación por la decisión del gobierno nacional de reducir las transferencias a las provincias, en las gobernaciones se ven impelidos a actuar de forma similar. Frigerio, media hora antes de recorrer el nosocomio de la Zona Sur, señalaba ante la prensa en el Centro de Convenciones de Concordia que todos los días estaba viendo: “dónde puedo recortar, qué gasto es improductivo y no le mejora la calidad de vida a la gente”.
Cabe esperar que la inversión en salud pública se mantenga. Concordia es una ciudad de 200.000 habitantes, de los cuales, el 50 % está por debajo de la línea de pobreza, según los últimos datos del Indec. Un buen porcentaje de ese universo carece de obra social o ésta funciona de forma deficiente. Cuando eso sucede, acude al hospital público. En octubre de 2024, según la última estadística disponible del Ministerio de Salud marcaba que recibían aproximadamente 10.000 atenciones mensuales.
El ex director del hospital, Exequiel Ortiz, admitió en 2024 a DIARIOJUNIO (https://www.diariojunio.com.ar/en-cinco-meses-hicimos-mas-que-lo-que-se-hizo-en-varios-anos-dijo-el-director-del-hospital-heras/) que había un incremento de personas que tienen obra social que acuden al nosocomio. “Es una realidad pero siempre se han atendido a pacientes con obra social”, decía. Muchas veces, explicaba, se trataba de pacientes que hacían una primera consulta en un centro privado pero no podían sostener el tratamiento a mediano o largo plazo por el costo de los estudios o de la medicación requerida.
La situación social no mejoró desde aquel entonces. Cabrera dijo ayer que el gobierno provincial “sigue las políticas de Milei” y ya saben “por donde buscan achicar”. “Creemos que ese no es el camino. Se ha incrementando la demanda de consultorios externos y de la guardia porque la gente que tenia obra social ya no la pueda pagar más o porque no le alcanza para pagar un servicio de salud privado y concurre al hospital”.



1 comentario
Adriana
Típico de la Idiosincrasia de la sociedad Argentina, y ni hablar de muchos dirigentes y políticos. Es muy común, hacer obras públicas, rutas, hospitales, escuelas, etc., y después llega su abandono. Sin entender que quizás lo.mas importante, es el después, es mantener, o darle la continuidad que todo en la vida merece, perseverancia, constancia. No luego, todo se abandona, no hay pro secucion mantenimiento de cada cosa, y luego cuando está destruido, volvemos a luchar, y volver, el estado, o sea todos, a poner guita de nuevo. Aprenderemos alguna vez,lo que es responsabilidad y constancia en el mantenimiento de lo publico. Es la educación, y no solo la yesca.