El objetivo inmediato es frenar la expansión y el dominio chino en la elaboración de minerales críticos e impedir que se consoliden los intercambios comerciales con el país oriental. China controla el 85% del refinado de tierras raras del mundo, interviniendo en distintas regiones, incluso en América Latina, pero también recuperar el control hegemónico y protagonismo en el «patio trasero» y desestabilizar (?) a los gobiernos progresistas y de izquierda. Corrupción, chantajes, dinero a raudales drenado del Estado, represión y violencia homicida, campañas de difamación y linchamiento mediático, son las herramientas adoptadas por la estrategia «trumpiana».
Como prueba están las grabaciones de 37 audios que confirman el proyecto para transformar la región en un enclave extractivista basado en cárceles inhumanas y en la manipulación religiosa, financiado con fondos públicos. Estos audios fueron publicados por Canal RED y Honduras Gate y dibujan un escenario cada vez más inquietante para la población latinoamericana. Tras desvelar las intrigas ocultas detrás de la injerencia de EEUU e Israel en las elecciones de Honduras y el indulto concedido al ex presidente con vistas a su regreso a la patria como candidato en 2029, y como agente político de Trump y del lobby israelí en la región, este portal ha publicado en la web un segundo lote de archivos de audio que confirman la estrategia desestabilizadora de Washington en América Latina y el papel de Honduras como enclave estratégico para recuperar el control de la región, mediante un aporte de US$ 350.000 dólares por parte del gobierno argentino de Milei y un «gran amigo mexicano», que no se menciona el nombre.
«Es necesaria esa liquidez porque vamos a montar una oficina aquí, para poder atacar y extirpar el cáncer de la izquierda en Honduras y de toda Latinoamérica», explica el narco ex presidente en una conversación con la vicepresidenta hondureña, María Antonieta Mejía.
Para Bertha Oliva, coordinadora del Comité de Familiares Desaparecidos en Honduras, el país se encuentra en una encrucijada, en una lucha entre pobres y ricos, un conflicto de clase.
En el tercer y último bloque de audios se pone de manifiesto la dureza del plan urdido por Washington y Tel Aviv, con Tegucigalpa como punta de lanza en el tablero latinoamericano. Para alcanzar los objetivos es necesario asaltar las instituciones y eliminar incluso físicamente lo que queda de la presencia de Libre. Para ello se definen tres fases: persecución y amenazas contra los adversarios políticos que ocupan cargos institucionales, compra de conciencias en el Parlamento para asegurarse los votos necesarios para su destitución por juicio político.
El principal objetivo es el consejero Marlón Ochoa, quien antes y después de las fraudulentas elecciones del mes de noviembre denunció irregularidades y fraudes flagrantes por parte de los dos partidos tradicionales, así como la injerencia directa de Trump. Antes de salir al exilio había contado a la Página Estere que tenía informaciones confirmadas sobre un plan para detenerlo, juzgarlo con condena anticipada y asesinarlo. Las grabaciones publicadas por Honduras Gate confirman su veracidad.
Dice: «¿Cómo vamos a salir adelante sin haber sacado a este cabrón de Marlon del puesto? Debería ser el número uno. Yo así lo voy a decir: cárcel o muerte», concluye la grabación.
En otra grabación, Hernández y Zambrano discuten la estrategia para atribuirle a Ochoa la responsabilidad de un delito que implique una orden de detención internacional y su posterior captura en el extranjero con la ayuda de la CIA. Otra grabación filtrada dice: «Para reunir los votos necesarios para su destitución se habrían pagado cientos de miles de dólares a 12 diputados liberales», dice Cossette López. (Cualquier semejanza con Argentina es simple coincidencia, o no).
Desde sus cuentas en redes sociales, Juan Orlando Hernández, el ex presidente narco indultado por Trump, ridiculiza lo que considera un intento desesperado de la izquierda nacional e internacional para manchar la imagen del ex presidente Hernández (?).
El guion es el mismo que en los años 80. La oligarquía hondureña y la política ultraconservadora local se alían con sus homólogos a nivel internacional, incluida la Argentina, para aniquilar a quienes ponen en peligro sus intereses. Se está configurando nuevamente una narcodictadura que quiere gobernar durante las nuevas décadas, respaldada por un aparato militar y mediático. Esto no puede sino generar represión, criminalización, exilio y muerte.
Que la «banda Epstein», EEUU e Israel, después de haber sido derrotados por Irán en Oriente Medio, sobre todo Donald Trump, tienen que recuperar prestigio cueste lo que cueste y será América Latina la que sufra las consecuencias de un imperio que en su decadencia va por el «premio menor» para aprovecharse de las vulnerabilidades de los países del sur global, teniendo como cómplices a líderes entreguistas como Milei, Bukele, Noboa y el paraguayo. Pero la historia ya no será escrita bajo la opresión sionista.
Fuente: con información de Rebelión

