27 mayo, 2026

Cargando clima...

Director Claudio Gastaldi

Cargando clima...

Ir al archivo
Portada / Internacionales

Ilán Pappé, historiador israelí: “La defensa de los palestinos es una obligación moral”

En un libro, el historiador israelí Ilan Pappé resume en 200 páginas la historia oficial del conflicto entre Israel y Palestina. Este escritor, nacido en una familia de judíos alemanes que huyeron de la Alemania nazi, se ha convertido en un intelectual comprometido, antisionista y defensor de los derechos palestinos. Actualmente dirige el Centro Europeo de Estudios sobre Palestina y el conflicto en Medio Oriente.

Por: Ricardo Monetta

26 mayo, 2026

4:55 pm

En este libro subraya la continuidad ideológica entre los orígenes del sionismo y la política actual del gobierno de Benjamin Netanyahu en la Franja de Gaza, Cisjordania y el resto de Oriente Medio. En el libro, el autor trata de despegarse del relato de Israel, según el cual los acontecimientos del 7 de octubre de 2023 fueron fruto del antisemitismo islamista y fueron orquestados por Irán. Israel quiere que se trate así y exige que no se analice el contexto histórico que provocó ese ataque.

Para el historiador, solo hay una pequeña diferencia que no cambia lo fundamental. Para que el sionismo se hiciera realidad, se necesitaba una coalición muy fuerte que aceptara la idea de que la única solución al problema judío en Europa era un Estado judío en el corazón del mundo árabe, a costa de los palestinos primero, y que, si los palestinos y los árabes se oponían a ello, tendrían que enfrentarse a una coalición mundial (?). Eso no ha cambiado.

Los palestinos percibieron como una amenaza existencial la idea de que debían ser sustituidos, desplazados y suplantados por los judíos de Europa y, más tarde, por los judíos procedentes de países árabes y orientales, y formaron su propio movimiento de resistencia. Y ese movimiento de resistencia sigue activo hoy en día. Por lo tanto, para mantener a Israel sigue siendo necesaria una coalición amplia. Esa coalición está compuesta por miembros que no están de acuerdo en todo, pero que, no obstante, coinciden en el proyecto sionista.

Por ejemplo, los sionistas cristianos siguen creyendo que se trata de un proyecto divino, que traerá la segunda venida del Mesías. Los conservadores de Estados Unidos consideran que es importante porque se trata del bastión de Occidente y de los EE.UU. en una región muy hostil. Las multinacionales que comercializan material militar consideran que se trata de una oportunidad formidable. Y luego, por supuesto, está el sentimiento judío, que es el más auténtico entre los miembros de esas alianzas, según el cual se necesita un nuevo Estado refugio al que poder acudir si las cosas se complican, como ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial.

Durante décadas se sostuvo que la brutalidad en los desplazamientos era menor que en los primeros días, hasta que llegó Benjamin Netanyahu al poder. Su acción de fuerza intensa fue favorecida, en primer lugar, porque la comunidad internacional no reaccionó ante la brutalidad cotidiana. Solo reacciona cuando es muy dramática. Pero no ha habido un solo día desde la llegada de los sionistas a Palestina en que estos no hayan sido expuestos a la brutalidad sionista, aunque no siempre a gran escala.

La visión del mundo empezó a cambiar cuando las visitas de personas de todo el mundo a Cisjordania, Internet y otros medios no censurados comenzaron a revelar la opresión israelí sobre los palestinos. El problema se radicalizó después de noviembre de 2022, cuando los elementos más fundamentalistas, extremistas y racistas de la sociedad israelí comenzaron a tomar el poder. Ya no se trataba solo de Netanyahu. Se trató de la alianza de Benjamín con esas fuerzas extremistas. Y tienen menos escrúpulos que la generación anterior a la hora de utilizar armas y estrategias aún más mortíferas y destructivas contra los palestinos. Por eso, desde el 7 de octubre de 2023, esos hechos se ven por todas partes.

Los palestinos siempre han estado a merced de un ejército muy poderoso que, en muchos aspectos, se constituyó para vigilarlos, controlarlos y ocuparlos cada vez más, y con la ayuda inmensa de su “socio”, los EE.UU., ya que 7 de cada 10 bombas que se arrojan sobre Palestina son de origen estadounidense.

Lo que se presencia hoy en Gaza hace recordar a las últimas fases de la Nakba, las últimas operaciones llevadas a cabo cuando este país era incapaz de ocupar la totalidad de la Palestina histórica. Los israelíes expulsaron a tantos palestinos como pudieron, tanto hacia Cisjordania como hacia la Franja de Gaza. Luego construyeron un muro alrededor de Israel para separarse de esas zonas palestinas, con la esperanza de que los jordanos y los egipcios se ocuparan de ellas.

Ahora los palestinos de Gaza no pueden ir a ninguna parte, mientras que la mitad de Gaza está vacía o destruida y controlada por Israel. Y se enfrentan a diario a las operaciones militares israelíes en una escalada de inhumanidad y barbarie, destinada a diezmar a las poblaciones y obligarlas a marcharse.

En cuanto a Cisjordania, los palestinos dicen que la Nakba es un proceso continuo. Es cierto. Allí se trata de expulsar a los palestinos del lugar en una limpieza étnica progresiva y gradual. Y creen que es solo la primera etapa. Esta es la estrategia de Bezalel Smotrich, ministro encargado de Cisjordania, que cuenta con el apoyo del Likud y de Netanyahu.

Existe también una relación de continuidad con el conflicto con el Líbano, porque la ambición sionista fundamental es controlar toda la Palestina histórica con un número muy reducido de palestinos. Israel siempre consideró que debía dominar al mundo árabe y oponerse a cualquiera que, por cinismo o por convicción, pudiera acudir en ayuda a los palestinos.

No hay que asombrarse. Siempre fue así. Israel intentó derrocar a los regímenes progresistas de Egipto y Siria antes de 1967, porque entendía que esos líderes, como Gamal Abdel Nasser en Egipto y el partido Baaz en Siria, eran pro palestinos.

Hoy los actores son diferentes, pero la hegemonía en la región, para los responsables políticos israelíes, sigue siendo una condición previa para completar la transformación de la Palestina histórica en un Estado puramente judío (?). Por lo tanto, no se trata de un deseo de derrotar a Irán solo por la energía nuclear o por odio ideológico.

A ello se suma el hecho de que los partidarios del sionismo mesiánico, que ahora constituyen el gobierno, creen que están reconstruyendo el reino bíblico de David y Salomón, que era temido y respetado en todo Oriente Medio. Y eso se condice con su visión de que debe ser una teocracia, ya que, si eres una teocracia y haces lo que Dios quiere, estarán justificadas tus políticas hacia el mundo árabe.

También el autor afirma que Israel estaba al borde de una “guerra civil fría”, debido al conflicto entre el Estado teocrático de Judea y el Estado actual de Israel, que considera más laico y más liberal. En esta lucha, el autor cree que el Estado de Judea tiene ventaja. La tendrá hasta que se vuelva absurda y aterradora, incluso para quienes la apoyan. Ya se puede observar en EE.UU. un cambio radical en la actitud hacia Israel. En Europa es un principio de toma de conciencia.

En cuanto al sionismo, cree que es una parte de un proceso histórico que puede prolongarse 20 o 30 años más. Considera que el mayor problema que tiene la dirigencia actual de Israel es que la clase política ha perdido todo valor moral, que solo piensa en su carrera y en las próximas elecciones y se distancia de los verdaderos problemas de la sociedad. Tanto es así que, si frenara la guerra, Benjamin Netanyahu tendría serios problemas con la Justicia.

Por eso, la continuidad de la guerra, aun en condiciones desfavorables, es una solución temporal para su situación.

Fuente: Esta es una entrevista realizada al escritor israelí Ilan Pappé, quien presentó su libro el 2 de mayo de 2026 con el título Breve historia del conflicto entre Israel y Palestina.

Temas relacionados

1 comentario

Deja tu comentario

¡Ponete en contacto!

Escribe aquí abajo lo que desees buscar
luego presiona el botón "buscar"
O bien prueba
Buscar en el archivo