“En Concordia, una de las clínicas de cabecera es el Sanatorio Concordia y no atiende a nadie, prácticamente”, dijo. En efecto, desde el 1º de mayo pasado, en el Concordia solo se atienden emergencias que impliquen riesgo de vida, como una fractura. Pero no hay atención de especialistas, aunque sí médicos de cabecera. Cabrera remarcó que eso sucede en casi todo el país con los sanatorios y clínicas privadas.
El referente de la Mesa Coordinadora dijo que estaba preocupado por la situación de los afiliados al PAMI que padecen algún tipo de discapacidad. “Necesitan atención, necesitan remedios, necesitan rehabilitación y están prácticamente cortadas. Hay muchos prestadores que no cobran desde hace mucho tiempo”, expresó.
Más adelante, dijo que desde la obra social se señala que la situación es normal. “Como que todo viene bien”. Pero la realidad es que “no se atiende a los compañeros”.
Cabrera mencionó que, además, se está atravesando la época invernal. “Hay una mayor cantidad de enfermedades y esto repercute en la población de la tercera edad, fundamentalmente en aquellos que tienen dolencias y dependen del PAMI”, indicó.
El miércoles pasado, de la asamblea surgió el pedido de una de las participantes de movilizarse a la obra social por la situación que atraviesan. Cabrera dijo que la manifestación no será testimonial, ya que se comprometieron a acompañarlos desde ATE (Asociación de Trabajadores del Estado) y desde partidos de izquierda.
Los manifestantes no descartan cortar la calle y entregar un petitorio confeccionado en forma consensuada entre los gremios y las agrupaciones que convocan.
Por otra parte, Cabrera dijo que hay cada vez menos médicos de cabecera, ya que algunos han renunciado. “Muchos han desistido de ser médicos del PAMI”, dijo. A su vez, no todas las farmacias atienden a los afiliados, ya que muchas han tenido dificultades para cobrar.
Tampoco hay prestadores de odontología en Concordia y, en cuanto a oftalmología, solo se atiende en forma particular y, según sostuvo, la consulta vale entre $60.000 y $100.000. “Un compañero que tenga un problema y no puede esperar, te dan turno de acá a agosto, septiembre u octubre. Si tenés un problema en la vista, la podés perder porque no te van a atender”, remarcó.
Por último, Cabrera sostuvo que muchos jubilados perciben la jubilación mínima de $481.000 y, sin ayuda de algún familiar, no pueden pagar una consulta en forma particular, por lo que deben ir al hospital Masvernat. Pero manifestó sus dudas por dos cuestiones. La primera es que está abarrotado por la demanda. Y, además, hay temor por la circulación de influenza o gripe A.



