Galli anunció por redes sociales que se iba del cargo el viernes pasado por motivos personales. Peruchena viene de estar al frente de Educación Vial, donde se imparten los cursos previos a la obtención del carnet de conducir. También estaba a cargo de los abordajes teórico-prácticos, llevando la oficina a los barrios para que sea más accesible la obtención de la licencia.
Uno de los aspectos en los que hizo hincapié es la concientización vial. “Hemos multiplicado la cantidad de cursos viales para que la gente adquiera una cultura vial más responsable, pero falta mucho por hacer”, admitió. Peruchena dijo que la gente “omite, desconoce o no le da importancia a la educación vial”.
Una de las prioridades es multiplicar los controles en la vía pública. “Vamos a necesitar mayor esfuerzo en lo administrativo para poder volcar todos los recursos disponibles al control vehicular”, sostuvo.
¿Hay recursos humanos suficientes? Hay que recordar que varios inspectores quedaron fuera del municipio a principios de este año por la decisión del Ejecutivo de no renovarles el contrato. “Nosotros nos adecuamos a los recursos disponibles y vamos a dar el máximo para cumplir los objetivos”, indicó Peruchena. En ese sentido, sostuvo que la cantidad de inspectores les alcanza para reforzar los controles.
Motociclistas sin casco
Peruchena también repasó algunas de las temáticas en las que deberá intervenir. Uno de ellos es la presencia de motociclistas sin casco en toda la ciudad, no solo en los barrios más alejados, donde se supone que la presencia de los inspectores es mínima, casi nula. A diario puede observarse en cualquier esquina que, números más, números menos, de 10 motociclistas, al menos 2 o 3 circulan sin casco. Algunos los llevan en la mano por si se topan con algún control.
Lo más preocupante es observar situaciones antirreglamentarias como motos con tres personas a bordo; muchas veces, dos menores de edad o uno que va en medio de dos adultos que tampoco llevan casco. Peruchena dijo que observan a menudo esa situación en las escuelas. Padres que llevan a dos hijos en moto. Por ello, sostuvo que comenzarán un trabajo de concientización en los establecimientos escolares.
“Vamos a charlar con los padres, vamos a comunicarles y luego comenzaremos con las tareas de contralor”, remarcó el director de Tránsito. Hay inspectores en las instituciones educativas en los horarios de ingreso y salida, pero se dedican a organizar el tránsito, que sea lo más ordenado posible. “Lo que se prioriza es la circulación, no tanto el contralor”, admitió. Pero ahora harán énfasis también en el control de las normas de tránsito.
Peruchena dijo que el control no solo se hará en los accesos a las escuelas sino en toda la ciudad, junto al uso del cinturón de seguridad y la prohibición de manejar con el celular en la mano. “Es un problema porque genera accidentes de tránsito. Vamos a estar enfocados en eso”.
En Tránsito sostienen que es una cuestión de concientización de cada persona. Y admiten que, incluso, a veces, ni siquiera toman percepción de la importancia del elemento protector tras realizar el curso para obtener la licencia. Lamentablemente, la desaprensión termina, en ocasiones, en hechos trágicos como el sucedido el pasado 7 de junio, cuando un joven de 20 años murió durante la madrugada de ese día tras un violento choque entre una motocicleta y un automóvil en la intersección de Carriego y San Juan. No llevaba casco. El accidente sucedió a una cuadra de la Central de Tránsito, Carriego y La Rioja.

El conductor del vehículo, de 65 años, dio positivo en el test de alcoholemia con 2,18 gramos de alcohol por litro de sangre, más de cuatro veces por encima del límite permitido. Eso lleva a otro de los aspectos preocupantes que la nueva conducción deberá enfrentar: el consumo de alcohol en los automovilistas que, en algunos casos, termina ocasionando accidentes graves.
Conductores alcoholizados
El hecho más resonante sucedió el pasado 22 de junio, cuando un maquinista, que conducía una pala mecánica, chocó siete autos, les produjo lesiones leves a dos personas y terminó detenido. De acuerdo con los testimonios recabados en el momento de la detención, el conductor presentaba evidentes signos de ebriedad.
No fue el último caso. Ayer, aproximadamente a las 14:10 horas, se produjo un accidente en la intersección de calles Yuquerí y Presidente Illia entre una camioneta Volkswagen Amarok y una moto Mondial 110 cc. La motocicleta fue sobrepasada por la camioneta, que la impactó con su parte trasera, provocando el derrape del rodado menor y la caída de su conductor. Tras el impacto, el conductor de la camioneta se dio a la fuga. Sin embargo, fue detenido por un funcionario policial que se encontraba de franco. En el lugar intervino personal de Tránsito Municipal, que realizó el test de alcoholemia al conductor de la camioneta, arrojando resultado positivo de 1,98 g/l de alcohol en sangre.

En la Central aseguraron que ahora pueden constatar la presencia de conductores alcoholizados debido a que, desde esta gestión, volvieron a contar con dos alcoholímetros tras varios años sin tener nada. Antes pasaban desapercibidos, no había como detectarlos. En efecto, en 2024 fueron aportados a la Municipalidad por la delegación Argentina ante la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande. Se trata de dos alcoholímetros homologados Alcotest.
“Ese es un trabajo que tenemos por delante. Controlar mucho más a los conductores la gradación alcohólica en sangre al circular”, mencionó Peruchena. La preocupación recrudece los fines de semana, en horas nocturnas, ya que es una cuestión cultural la de tomar alcohol esos días.
Semáforos en rojo
Las cuestiones en las que se deben trabajar siguen. También se observan a menudo el cruce de semáforos en rojo por parte de motos, en mayor medida, y autos, en menor. “Se nota, quizás no tanto en el centro. Un poco más en la periferia se nota esa conducta”, admitió. No obstante, en los barrios, los inspectores se topan con reacciones violentas de parte de los mismos infractores y, muchas veces, requieren del acompañamiento policial.
La desaprensión por las normas puede terminar en accidentes como el sucedido el pasado 2 de junio en la intersección de avenidas Presidente Perón y Raúl Alfonsín, en El Martillo, entre dos Chevrolet, un Cruze y un Prisma. Como consecuencia del impacto, ambos rodados sufrieron importantes daños materiales. Se trata de un cruce con semáforos.
En algún momento, se mencionó la posibilidad de utilizar las cámaras para detectar a los infractores y multarlos. “No son cámaras para labrar actas”, aclaro Peruchena. Por ahora, para registrar una multa se sigue necesitando un inspector en el lugar.
Podrían seguir enumerándose déficits como las picadas de motos o el exceso de velocidad en las avenidas. El director dijo que, para ello, los inspectores requieren herramientas que les permitan medir la velocidad. Pero lo concreto es que Concordia es una ciudad de 200.000 habitantes y esperar que una repartición –que además tiene otras tareas como el transporte público y la Tarjeta Sube- se encargue de controlar cada esquina es demasiado.
La sociedad debe tomar conciencia de la importancia de acatar las normas. De lo contrario, por más inspectores que haya en la calle, será difícil revertir conductas que forman parte de una problemática que excede a la propia Central de Tránsito.



1 comentario
Dante
lo bueno que arranque de adentro , con el control no solo de alcoholemia y otras yerbas que de vienen arrastrando , como . claro a los delegados sindicales no los tocan