Las declaraciones de Lapiduz, sobre la necesidad de revisar el rumbo turístico de la ciudad y aprovechar mejor los recursos que ya existen en la región, encontraron una respuesta desde uno de los emprendimientos que trabaja directamente con la pesca deportiva y recibe turismo internacional.
Lapiduz había planteado que Concordia tiene recursos turísticos que no están siendo aprovechados en toda su dimensión y mencionó, entre otras actividades, a la pesca. En particular, señaló la necesidad de contar con una empresa de turismo receptivo que pueda organizar y ofrecer distintas alternativas a los visitantes que llegan atraídos por esa actividad.
A partir de esas declaraciones, Santiago Caprarulo, responsable de los asuntos legales y públicos de La Zona, un lodge de pesca deportiva con hotelería propia, manifestó su disposición a colaborar con una estrategia de ese tipo.
“Me incorporé a esta segunda etapa del proyecto desde su reapertura como responsable legal y de asuntos públicos. Casi un abogado y relaciones públicas, comerciales y con el Estado”, explicó Caprarulo. La reapertura de esta segunda etapa del emprendimiento se produjo en junio de este año.
La Zona está orientada al turismo internacional y recibe visitantes principalmente de Brasil y Estados Unidos, aunque también llegan aficionados a la pesca deportiva de distintos lugares del mundo. La actividad está organizada alrededor de salidas embarcadas para la pesca de dorado con devolución al agua, en un área exclusiva aguas abajo de la represa de Salto Grande.
Según explicó Caprarulo, el modelo combina turismo, conservación e investigación. La pesca deportiva contribuye a financiar el trabajo de investigación que se desarrolla junto con la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), mientras que la preservación del área permite sostener ese esquema de actividad.
Es justamente ese flujo de turistas internacionales el que, según Caprarulo, podría generar un movimiento económico mayor para Concordia si se logra articular la pesca con el resto de la oferta de la ciudad.
“La actividad no compite con el turismo”, explicó. El planteo es que quienes llegan a la zona por ese motivo puedan también tener la posibilidad de consumir en Concordia, conocer otros atractivos y utilizar servicios locales.
“La idea es llevarlos a Concordia a consumir, a hacer otras cosas”, resumió.
Para Caprarulo, el problema no pasa solamente por tener el recurso turístico, sino por organizar una propuesta alrededor del visitante. “Para eso, alguien tiene que organizar esa oferta. Puede ser el Ente de Turismo de Concordia, sería lo ideal. Algo de eso que nos ayude un poco a organizar todo eso”, sostuvo.
En ese punto aparece una coincidencia con el planteo formulado por Lapiduz: la necesidad de que la pesca no funcione como una actividad aislada del resto de la economía turística local.
Caprarulo aclaró que el lodge no pretende asumir por sí mismo la tarea de organizar esa oferta integral. Sí planteó, en cambio, una disposición concreta a colaborar con quienes tengan a cargo esa articulación.
“No lo vamos a hacer nosotros, pero sí estamos muy dispuestos a colaborar y, sin dudas, nos vendría bien. Estamos para sumar”, afirmó.


