En la noche del miércoles, policías encapuchados detuvieron al fiscal general Roger Mariaca, a otros cuatro fiscales, policías y busca para apresar a un exministro, todo en base a supuestas acusaciones formuladas por la DEA norteamericana. Las aprehensiones (el término técnico que se usa en Bolivia) fueron hechas sin orden judicial alguna y el gobierno dice que designará otro fiscal general, algo inconstitucional, ya que esa tarea le corresponde a la Asamblea Legislativa Plurinacional, el Congreso de Bolivia. “Los hechos ratifican que en nuestro país gobierna Estados Unidos. Está claro que buscan salvar al exasesor de Javier Milei, Fernando Cerimedo, y también al presidente Paz y su familia”, denunció Evo Morales.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, expresó ayer su respaldo al presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, luego de los operativos que terminaron con la detención del fiscal general Roger Mariaca y otros funcionarios judiciales. El funcionario de Donald Trump destacó en un posteo en X las medidas adoptadas por el Ejecutivo boliviano, a las que calificó como «acciones que demuestran el liderazgo necesario para nuestro hemisferio».
La detención de Mariaca se produjo después de que el Departamento de Estado estadounidense incluyera al fiscal general boliviano en una lista de funcionarios y exfuncionarios a quienes acusó de corrupción y de obstaculizar acciones contra el narcotráfico. ¿Cuándo no la utilización de «LA CORRUPCIÓN» y el narcotráfico como excusa para detener y perseguir?
Imposible desconocer que Mariaca tenía bajo su órbita la investigación contra el consultor argentino que además integra un grupo regional que responde a Donald Trump, hablamos de Fernando Cerimedo, el mismo que intento asesinar a su expareja, Nadia Beller, razón por la cual está detenido.
Vale aclarar que Cerimedo fue la mano derecha del presidente boliviano por lo que, su detención, lo complicó más de la cuenta, de allí la extrañeza de esta redada contra un fiscal que se animó a enfrentar al Poder Ejecutivo.
Mariaca había declarado días pasados: “No retrocederé ni un centímetro de las investigaciones que corresponden a mi gestión”.
Se refería al proceso contra el ex asesor personal del presidente Rodrigo Paz, Fernando Cerimedo, recluido en Chonchocoro, además de las pesquisas sobre las denominadas “narcomaletas” y los combustibles, hechos que generaron gran controversia política en el país andino.

