De acuerdo al relato de los representantes de Vecchio SRL, el acuerdo contemplaba un anticipo para comprar los materiales necesarios, pero ese dinero nunca llegó. Aun así, la empresa decidió avanzar con personal y maquinaria propios, con la expectativa de cobrar a medida que progresara la obra. Sin embargo, los pagos no se concretaron y las fechas prometidas se fueron postergando.
Durante aproximadamente dos meses, los responsables de la firma mantuvieron conversaciones con el presidente del club, Guillermo Hudson, para intentar encontrar una salida al conflicto. Sin embargo, Hudson les explicó que la alternativa de financiamiento prevista no había prosperado y que no contaba con otra opción para afrontar los pagos pendientes, por lo que la empresa decidió frenar los trabajos .
Según la firma, antes de iniciar el reclamo judicial, la empresa envió una carta documento para exigir el pago de la deuda, pero no recibieron respuestas, por lo que decidió llevar el caso a la Justicia.
Juicios laborales y preocupación por el cobro
El reclamo de la constructora no es el único frente judicial que enfrenta el Club Salto Grande. La institución deportiva también tiene juicios laborales iniciados por exempleados y ya existían embargos anteriores al reclamo de la empresa, lo que genera preocupación sobre las posibilidades de recuperar el dinero adeudado por la obra.
Vecchio también recordó que el club había publicado en sus redes sociales pedidos de colaboración económica y propuestas para conseguir préstamos que pudieran devolverse en cuotas, aunque dijo desconocer si esas iniciativas llegaron a concretarse.

Reclamos de socios y una colecta para terminar la cancha
La situación del club ya había generado preocupación entre padres y socios, quienes cuestionaron la paralización de las obras, la falta de espacios adecuados para los entrenamientos y la ausencia de información certera y detallada sobre la situación económica e institucional.
En declaraciones en redes sociales, también reclamaron explicaciones sobre los embargos, la vigencia del mandato de la Comisión Directiva, la falta de convocatoria a elecciones y la ausencia de una rendición anual de cuentas.
En septiembre, Guillermo Hudson y la Comisión Directiva apelaron al apoyo de socios, inversores y vecinos para reunir fondos y terminar la cancha, mediante una convocatoria que contemplaba préstamos privados con una tasa de interés anual del 10%. Según había informado entonces la institución, el dinero se devolvería con los ingresos generados por la explotación comercial del complejo deportivo una vez que estuviera en funcionamiento.
La convocatoria buscaba conseguir los recursos necesarios para completar la obra. Sin embargo, la demanda de Vecchio SRL, que alcanza hoy los 200.000 dólares más intereses, suma un nuevo capítulo a la situación financiera del club y plantea interrogantes sobre cómo afrontará las obligaciones pendientes y cuándo podrá terminar la cancha.
Una tormenta sumó daños a la situación del club
A los problemas económicos y la paralización de la cancha se sumaron los destrozos que sufrió la institución durante el temporal del miércoles 7 de octubre, que afectó gravemente la cantina, provocó la rotura de vidrios y causó daños materiales en distintos sectores de las instalaciones. Tras el episodio, la institución pidió colaboración para afrontar las reparaciones y recuperar los espacios afectados.

Por último, vale remarcar que DIARIOJUNIO consultó a Guillermo Hudson, para conocer su versión sobre los hechos y la paralización de los trabajos, pero se abstuvo de realizar declaraciones.

