“Realmente es un reclamo legítimo y la gente toma consciencia de que nosotros, como docentes, tenemos puesta la camiseta de la institución”, dijo Nicolini. En la escuela conviven 450 alumnos de tres turnos, mañana, tarde y noche, que ocupan las aulas de la primaria. “Necesitamos de instalaciones propias para separarnos de la escuela primaria”, explicitó.
Hace más de dos años que la Legislatura aprobó una ley de expropiación favorable a la adquisición de un inmueble. “Tenemos la ley, el apoyo legislativo estuvo de ambas Cámaras pero eso debe ir acompañado de un expediente judicial”, explicó. En ese sentido, al Estado le corresponde realizar un ofrecimiento económico a los herederos propietarios del inmueble. “Fue de US$ 10.000 hasta este momento y tenemos entendido que el Estado provincial ya depositó el aval”, dijo.
Si bien se da por descontado que los dueños del inmueble no van a aceptar la oferta, hay tiempo para que el Estado haga otro ofrecimiento que sea del agrado de los propietarios. Mientras tanto, se debería tomar posesión y el proceso judicial debe continuar para la citación y aceptación de la oferta.
Nicolini explicó que el expediente se encuentra en este momento en medio de una instancia judicial de expropiación que debe materializarse con la toma de posesión del inmueble situado en Quintana y Concejal Veiga. “Estamos aguardando novedades del Fiscal de Estado de esta causa”, mencionó.
En ese sentido, la docente explicó que actualmente tienen un mandamiento de constatación del estado de ocupación del inmueble para poner en condiciones la esquina donde se encuentra una casona que cuenta con muchas habitaciones y tenia actividad hasta hace un par de meses atrás. “Necesitamos que eso se concrete lo antes posible”, indicó.
“Estamos empujando para que esto salga, que se ordene la toma de posesión y que la escuela pueda trasladar las aulas de los chicos más adultos”, remarcó Nicolini. La intención de la comunidad educativa es tomar posesión antes de fin de año del inmueble para trasladar el ciclo básico orientado que comprende a los alumnos de mayor edad, de 15 en adelante.
La propiedad es lindera con el patio de la primaria. Por lo tanto, con una remodelación, que incluya la demolición de la pared medianera para conformar un patio en común y la adecuación de los sanitarios, se podrían trasladar las aulas.
En la primaria no hay espacio para contener al alumnado de ambas instituciones. “Los baños no dan abasto. Son tres baños para 400 alumnos abajo”, explicó. A eso se le añade el nivel de ruidos en las aulas del subsuelo. “Cuando la primaria tiene recreo, no se puede dar clases”, sostuvo. A su vez, se ocuparon todos los espacios disponibles como aulas. Incluyendo una biblioteca y una habitación de servicio para guardar elementos de higiene. “No hay ventilación; estamos hacinados”.


