El estudio fue realizado entre el 25 de abril y el 1° de mayo de 2026 sobre una muestra de 2.000 casos en todo el país, con un margen de error de +/- 2,19% y un nivel de confianza del 95%.
En su análisis político, la consultora sostiene que “el círculo rojo” comenzó a atravesar un proceso de “desenamoramiento” con Milei y advierte sobre las especulaciones prematuras respecto a eventuales candidaturas alternativas dentro del mismo espacio ideológico. Según el informe, “ni Macri ni Bullrich logran pescar por fuera del espacio que ya consolidó Javier Milei”, compartiendo “techo y piso” electoral.
Los números parecen respaldar esa hipótesis. Frente a la pregunta sobre la potencialidad de voto, Milei registra un 57,2% de rechazo (“no lo/la votaría”), mientras que apenas un 12,7% afirma que lo votaría “seguro” y un 18,7% señala que podría votarlo.
Bullrich presenta cifras muy similares: 56,4% asegura que no la votaría, 18,1% expresa un voto seguro y 14,3% dice que podría acompañarla.
En el caso de Macri, los niveles de rechazo son incluso levemente superiores. El expresidente acumula un 56,8% de imagen negativa en términos de intención electoral, mientras que solo un 20,1% sostiene que lo votaría con seguridad.
Uno de los datos más llamativos del informe es el comportamiento de los votantes jóvenes. Entre las personas de 18 a 30 años, Milei conserva sus mejores números: 45,6% manifiesta predisposición a votarlo y el rechazo baja al 43%. Sin embargo, en los segmentos de mayor edad la tendencia se revierte y el rechazo supera ampliamente el 50%.
Bullrich y Macri muestran una situación similar: su mayor nivel de apoyo se concentra entre quienes ya pertenecen al mismo universo político.
El estudio también analiza cómo se comportan los votantes del ballotage 2023. Entre quienes votaron a Milei, el Presidente mantiene una adhesión prácticamente total: 96,1% volvería a apoyarlo. En cambio, tanto Bullrich como Macri aparecen más debilitados frente a ese mismo electorado.
La conclusión política del informe apunta directamente al debate que comenzó a instalarse en sectores empresariales y mediáticos sobre una posible alternativa “mileista sin Milei”. Para la consultora, la discusión parece adelantada y todavía no encuentra respaldo claro en la sociedad. “La gran ausente de las discusiones de la elite parece ser la misma gente que decidirá el futuro del país”, sostiene el documento.


