En los telegramas, la empresa explica que la actividad se vio afectada por distintos factores. Entre ellos, los brotes de influenza aviar registrados en el país y las restricciones que, según sostiene, dificultaron el acceso a algunos mercados internacionales.
También señala una caída de las exportaciones, un aumento de los costos de explotación, una mayor oferta de producción en el mercado interno y una baja en los precios de comercialización.
Según la empresa, este escenario terminó afectando su situación económica, financiera y productiva. Además, menciona problemas operativos y conflictos colectivos que, siempre según su versión, también repercutieron en el funcionamiento de la planta.
La empresa habló de una reestructuración
Granja Tres Arroyos sostiene que antes de avanzar con los despidos tomó distintas medidas para intentar sostener la actividad y mantener la mayor cantidad posible de puestos de trabajo. Sin embargo, afirma que esas medidas no fueron suficientes y que finalmente tuvo que avanzar con una “reestructuración parcial” y una reducción de su dotación de personal.
En los telegramas, la empresa comunica la finalización de los vínculos laborales y señala que quedaron a disposición de los trabajadores los haberes correspondientes, la liquidación final, la indemnización y los certificados laborales.
Cuántos trabajadores serán despedidos
Por ahora, el dato que genera mayor incertidumbre es la cantidad de empleados alcanzados por la medida. Entre los trabajadores y en el ámbito gremial circulan versiones que hablan de entre 250 y 550 despidos. La cifra, sin embargo, todavía no fue confirmada oficialmente.
La preocupación crece en Concepción del Uruguay por el impacto que una reducción de esa magnitud podría tener en una empresa que representa una importante fuente de trabajo para la ciudad y su zona de influencia


