La muerte de Noemí Benítez, madre de dos hijos, está rodeada de interrogantes que sus familiares exigen sean esclarecidos por la Justicia. Afirman que hay varios elementos que no les permiten aceptar la hipótesis de un suicidio y reclaman que se investiguen las circunstancias de su muerte. Además, solicitan el asesoramiento de un abogado, ya que no cuentan con los medios económicos para afrontar los honorarios de manera particular.
Noemí fue encontrada a las 9 de la mañana del domingo en un asentamiento de La Bianca. Según relató a DIARIOJUNIO una allegada a la víctima, Fernanda Villafañe, fueron sus propios padres quienes llegaron hasta el lugar y observaron el cuerpo. “Estaba sentada, no colgada, con una soga similar a un cable alrededor del cuello, y otra más fina”. Además, presentaba “golpes en la cara, el labio partido y marcas en la espalda como si hubiera sido arrastrada”.
El certificado que primero habló de “autodeterminación”
A pesar del visible estado de violencia que presentaba el cuerpo, el primer certificado de defunción al que accedió la familia no sólo consignaba un nombre incorrecto – “Noelia Miranda” – sino que además, señalaba la “autodeterminación” como causa de fallecimiento. Es decir, un suicidio. Del primer error se dio cuenta un familiar de la víctima, lo que hizo revisar el documento.
Tras ello, y a partir de algunos elementos aportados a la investigación, el expediente fue modificado: la joven fue correctamente identificada como Noemí Benítez y se consignó como motivo del fallecimiento “muerte violenta” y “asfixia”.
La familia rechazó siempre la hipótesis del suicidio
A raíz de lo que observaron sus padres en el cuerpo de Noemí y de otros testimonios que comenzaron a surgir en el barrio, la familia negó de plano que la muerte pueda ser considerada un suicidio.
A los golpes y marcas en la espalda se suman otros elementos que, para los allegados, no dejan dudas de que hubo violencia: la posición en la que fue encontrada Noemí, las características del árbol donde apareció, el estado de su ropa y los testimonios de personas que afirman haber visto o escuchado algo durante las horas previas.
Según Villafañe, el árbol junto al cual apareció el cuerpo era de poca altura, “apenas más alto que ella”, y la ropa que llevaba la joven “estaba seca”. Además, algunos vecinos habrían aportado información sobre haber escuchado gritos y un posible traslado del cuerpo desde una vivienda hasta el lugar donde finalmente fue encontrada.
En resumen, para los allegado, el hecho de que Noemí haya aparecido sentada y no suspendida, sumado a las lesiones que aseguran haber observado y a las características del lugar, descartan la posibilidad de una autodeterminación.
En tanto, a las dudas sobre las circunstancias de la muerte se suma otro reclamo: la familia continúa esperando la entrega de los restos de la joven para poder despedirla. «Sus padres esperaban recibir el cuerpo con mayor rapidez, pero el procedimiento se demoró a partir de las sospechas surgidas en torno a las circunstancias del fallecimiento»
Dos personas investigadas
En el avance de la causa, hay personas investigadas: Dos hombres que se habrían presentado voluntariamente ante las autoridades, y un tercero que habría sido trasladado para declarar.
Testigos que podrían aportar información
Otro de los pedidos de la familia apunta a posibles testigos. Villafañe contó que, a medida que comenzó a hablar con vecinos del lugar, aparecieron relatos que inicialmente no habían sido conocidos por los familiares. Según esos testimonios, algunas personas habrían visto a Noemí siendo trasladada, mientras que otros aseguran haber escuchado pedidos de auxilio.
En ese contexto, los padres sostienen que algunos de esos posibles testigos tienen miedo de presentarse ante la Justicia, por lo que hicieron un llamado público a quienes hayan visto o escuchado algo para que aporten su testimonio y puedan contar con las medidas de protección correspondientes. “Que no tengan miedo. Que vengan a hablar”, reclamaron.
La familia necesita un abogado
Además de respuestas sobre la muerte de su hija, la familia busca acompañamiento jurídico para poder seguir el avance de la causa. Según contó Villafañe, los padres son personas de escasos recursos y no cuentan actualmente con un abogado que los asesore y acompañe.
“Fueron a consultar por asistencia legal pero les pidieron algo así como 80 mil pesos. Una suma de dinero que no están en condiciones de afrontar”, explicó. Por eso, solicitan la ayuda de algún abogado que pueda acercarse, conocer el caso y acompañarlos durante la investigación.
Dos hijos sin respuestas
Detrás del reclamo judicial hay también una familia que intenta afrontar la pérdida de una hija y una madre. Noemí tiene dos hijos: un adolescente de 14 años y una niña de 12, que quedarán a cargo de sus abuelos. “Ella luchó para criar sola a esos dos hijitos que nos dejó y también necesitamos darles respuestas a ellos”, concluyó Villafañe.

