Frente a la situación que atraviesan los trabajadores de Granja Tres Arroyos en Concepción del Uruguay, Vales destacó el rol activo del Gobierno de Entre Ríos y del gobernador Rogelio Frigerio para preservar los puestos de trabajo y acompañar a las familias afectadas.
«Todo espacio de diálogo que contribuya a encontrar una solución es bienvenido. Pero el Gobierno provincial no está esperando una convocatoria para actuar. Desde el año pasado venimos trabajando sobre la situación de Granja Tres Arroyos y ahora avanzaremos junto a Córdoba y Buenos Aires en la conformación de una mesa de trabajo entre los gobernadores y sus equipos», sostuvo Vales.
Ayer, el concejal Garay sostuvo: «la conciliación obligatoria está claro que llega tardísimo y producto de una reacción por una foto entre el gobernador Rogelio Frigerio, dada a conocer por él y Joaquín de Gracia, presidente del directorio de la empresa Tres Arroyos, donde como consecuencia a los pocos días llegaron los telegramas de despidos”. “Entonces lo primero que salieron a hacer con lo que tenían a su alcance es generar esta conciliación obligatoria suspendiendo los despidos, pero por 15 días que está claro que es simplemente un paliativo de días nada más, porque la empresa no está abriendo, no va a abrir y está complicado», consignó además el edil de La Histórica.
En ese sentido, Vales cuestionó las declaraciones del concejal. «Es una bajeza utilizar políticamente una crisis y la situación por la que atraviesan los trabajadores», sostuvo. El funcionario cuestionó además la utilización política de la situación. «En Concepción del Uruguay ya conocen el libreto: criticar al Gobierno y repetir el mensaje de su jefe político, mientras otros hacen el trabajo. Mientras la Provincia actúa, Garay elige comentar. Para hablar de los trabajadores alcanza con un micrófono; para defenderlos, hay que estar», afirmó.
El funcionario recordó que, ante los despidos comunicados, la Provincia dictó la conciliación obligatoria, ordenó retrotraer la situación y convocó a una nueva audiencia entre las partes. «Una conciliación obligatoria nunca llega tarde cuando llega para proteger a los trabajadores. Es una herramienta concreta para suspender los despidos y resguardar sus derechos», afirmó.
En paralelo, el Gobierno provincial desplegó una batería de medidas para asistir a las familias afectadas: entregó 1.900 módulos alimentarios, otorgó subsidios de $ 200.000 a trabajadores —inicialmente 825 y luego ampliados a 1.075 beneficiarios—, incorporó a 525 trabajadores a la tarifa social de energía durante dos bimestres y habilitó la refinanciación de deudas con Enersa.
También se estableció, junto al Hospital J.J. Urquiza, un protocolo para garantizar medicamentos a trabajadores con enfermedades crónicas que quedaron sin cobertura de obra social.
A estas medidas se suma el régimen especial de alivio fiscal para los trabajadores despedidos de la planta La China, formalizado mediante un decreto del Poder Ejecutivo provincial. La medida contempla la condonación del 100 por ciento de los intereses y multas correspondientes a deudas de los impuestos Inmobiliario y Automotor 2026 y la prórroga de los vencimientos hasta el 31 de marzo de 2027.
El beneficio se aplicará de manera automática, sobre la base del listado remitido por la Secretaría de Trabajo, sin necesidad de que los trabajadores realicen trámites. La deuda podrá cancelarse hasta el 31 de marzo de 2027 en un único pago o mediante un esquema de seis cuotas mensuales sin interés, a partir del 10 de mayo de 2027. Durante la vigencia del régimen tampoco podrán iniciarse acciones de cobro por las obligaciones alcanzadas.
«Mientras se discute una salida para la empresa, hay familias que tienen que comer, pagar la luz y comprar medicamentos. Por eso trabajamos en simultáneo: para preservar los puestos de trabajo y acompañar a quienes hoy atraviesan esta situación», señaló Vales.
Vales también convocó al Municipio a sumar sus herramientas al esfuerzo provincial y remarcó que la crisis de Granja Tres Arroyos responde a una situación puntual de la empresa y no a una crisis general del sector avícola. «El gobernador Frigerio tomó este tema desde el primer momento y vamos a seguir trabajando con todas las herramientas disponibles para que la planta vuelva a funcionar, se recuperen los salarios y se preserven los puestos de trabajo», concluyó.
Por su parte, días pasados, Lauritto sugirió convocar “una mesa entre Nación, Provincia y los municipios”, atento a la situación de Granja Tres Arroyos y otras similares que se susciten con empresas que puedan quedar al borde de la quiebra.


