NUEVAMENTE TENEMOS LA INFLACIÓN EN DÓLARES MAS ALTA DEL PLANETA
Este mes la cifra es el 2,1 %, pero los que vivimos la diaria sabemos que es en dólares, porque nuestros precios internos se ajustan a valor dólar y sobre este valor ajustado se calza el dato inflacionario.
El payaso saldrá por las redes a echarle la culpa a los kukas y los zurdos, pero todos sabemos que es mérito propio, que ese es el objetivo: instalar la miseria extrema para poder llevar la tasa de saqueo a niveles desconocidos, transfiriendo a sus amigos de las Fuerzas del Cielo el resultado del sacrifico. Al que lo dude le proponemos un dato de esta semana, a su colega y correligionario, Marcos Galperín, el que cambio su domicilio a Montevideo para no pagar impuestos aquí, el que cobra el 700 % de interés en su banco ilegal Mercado Pago, le lleva regalado este año $ 67.000.000.000.- sesenta y siete mil millones de pesos en concepto de subsidios. Dinero que tendría que estar financiando la salud, la educación y los jubilados que ya no tienen remedios ni acceso a una alimentación mínimamente sostenible.
Para no agobiar, lo que esta ocurriendo es la crónica de un desastre anunciado, hace más de un siglo lo anticipó Carlos Damico:
“Cada cinco años tendrán una crisis cuyos peligros irán creciendo en proporción geométrica, hasta que llegue un día en que los usureros del otro lado del mar sean dueños de todos sus ferrocarriles, de todos sus telégrafos, de todas sus grandes empresas, de todas sus cédulas [hipotecarias] y de las cincuenta mil leguas que les hayan vendido a vil precio. Cuando no tengan más bienes que entregar en pago empezarán por entregar las rentas de sus aduanas; seguirán por entregar la administración de todas sus rentas, permitirán, para garantir esa administración, la ocupación de su territorio y concluirán por ver flotar en sus ciudades la bandera del imperio que protege la libertad de Inglaterra, pero que ha esclavizado al mundo con la libra esterlina, cadena más fuerte y más segura que el grillo de acero más pesado que haya usado jamás ningún tirano”
Carlos D’Amico fue el sucesor de Dardo Rocha (el fundador de la ciudad de La Plata) en la gobernación bonaerense. Alarmado por la fiebre especulativa y de endeudamiento externo iniciada en la presidencia de Juárez Celman, en 1889 escribía sobre lo que veía venir para los países que, como la Argentina, seguían esas políticas “de apertura al mundo”:
Fuente: Carlos D’Amico, Buenos Aires, sus hombres y su política, Buenos Aires, Americana, 1952.

