La salida de Perillo se produce en un contexto que, para distintos actores sociales, refleja un progresivo vaciamiento político y presupuestario de áreas sensibles dentro de la estructura municipal.
La Coordinación de Derechos Humanos, Géneros y Diversidad funcionaba articuladamente con la Secretaría de Desarrollo Humano del municipio y tenía entre sus tareas promover políticas de defensa y promoción de los derechos humanos, impulsar capacitaciones, coordinar acciones de protección y asistencia a víctimas, y colaborar con programas vinculados a problemáticas como la trata de personas.
Además, el área intervenía en actividades vinculadas a la memoria histórica, la igualdad de género y la inclusión de minorías, ámbitos que históricamente en Argentina se encuentran ligados a las políticas de memoria, verdad y justicia surgidas tras el final de la última dictadura.
Desde la propia coordinación se había señalado en distintas oportunidades que la gestión local y provincial trabajaba bajo la premisa de la no existencia del negacionismo, un posicionamiento que buscaba sostener la agenda de derechos humanos frente a discursos que relativizan los crímenes del terrorismo de Estado.
Sin embargo, la renuncia de su titular deja al descubierto que los derechos humanos y las políticas de inclusión no están en el radar de esta gestión.
La salida de Perillo no es un hecho aislado dentro de la administración municipal. La gestión de Azcué viene acumulando decisiones que generan debilitamiento de políticas públicas. Un abanico variopinto donde se cuentan despidos y denuncias de persecución y maltratos laborales por supuestas afinidades políticas, el ninguneo a funcionarios de carrera, la reducción o falta de apoyo a comedores populares, el cierre de una radio pública municipal, los obstáculos administrativos para reinstalar el cartel de la memoria en el regimiento de Concordia, el hostigamiento hacia artistas callejeros y el arancelamiento de servicios vinculados al deporte y la salud, entre otros.
En ese escenario, la renuncia de la responsable del área municipal encargada de promover las políticas enumeradas, aparece como una clara señal de desinterés institucional hacia una agenda central en la democracia argentina.



1 comentario
caminante
Cuando van a entender, que estos chicos que asumieron la municipalidad de Concordia, no tienen experiencia política, ni de nada, y a parte vienen de hogares, dónde siempre odiaron a los Peronistas, a los negros, a los cuca, a los descamisados, aunque tengan títulos universitarios, la educación y respeto, nace en cada hogar, en cada casa. El título no da experiencia de vida ni profesional, eso solo lo hace el camino de la vida y la práctica.