Sosa recordó que el año pasado habían efectuado una parada técnica de la planta de San Carlos para limpiar los tanques, dado que hacía muchísimos años que no se ejecutaba. “Es de vital importancia”, recalcó. Al mismo tiempo, sostuvo que habían efectuado el cambio de cuatro válvulas de gran diámetro a lo largo de la red de suministro. “Entre ellas, unas válvulas de 250 que pertenecen al Acueducto Roca, llegando hacia lo que es La Bianca”, dijo. Se trata de dispositivos de gran importancia, ya que permiten la manipulación y el seccionamiento de la distribución de agua para los trabajos que se deben ejecutar en casos de contingencias. “Y también el seccionamiento y bifurcación del fluido para la distribución equitativa en la red de suministro”, destacó.
El Ente Descentralizado de Obras Sanitarias (EDOS) comunicó ayer que este jueves 12 de febrero persistirán los inconvenientes en el suministro de agua potable en distintos sectores de Concordia, debido a que aún no concluyeron las tareas de empalme que se ejecutan en el Acueducto Roca. Tal como se había anticipado, las intervenciones sobre esa red troncal obligan a restringir el servicio en determinadas zonas de la ciudad. No obstante, los trabajos previstos no pudieron finalizar en los plazos estimados inicialmente, por lo que la afectación continuará durante la jornada. Según se detalló oficialmente, los barrios alcanzados por la baja presión o la interrupción del suministro son Constitución, El Toro, La Bianca, Pampa Soler, Divino Niño, 21 de Septiembre, Don Jorge, Lavardén y Tavella Norte.
Sosa explicó que las tareas que comenzaron el año pasado incluían la intención de reforzar el suministro de agua hacia La Bianca y a otros sectores que estaban severamente perjudicados, dado que “ninguna gestión se había detenido a querer brindarles una solución”. En ese sentido, mencionó los barrios Pampa Soler, 124 Viviendas y un sector del barrio Golf.
Por ello, desde Obras Sanitarias planificaron, proyectaron y ejecutaron en un 100 % una obra de provisión de agua potable en la zona norte. Para Sosa, se trató de un hecho “histórico” para esa repartición ejecutar una obra de ese tipo. “El Edos siempre fue una empresa prestadora de servicios que nunca ejecutó obras, sino que se encargaba del mantenimiento de la red. La ejecución de obras, a través de licitaciones públicas, siempre estaba en manos del privado”, indicó. Sosa dijo que los montos que se invertían eran “exorbitantes”. “Esta obra, para que tomemos dimensión de lo que fue llevar agua al Pampa Soler, tuvo un monto estimado de $ 70 millones ($ 50 millones invirtió el municipio a través de Obras Públicas y $ 20 millones Obras Sanitarias con la adquisición de materiales e insumos). Esta misma obra, si la hubiésemos tenido que licitar, hubiese salido cerca de $ 200 millones. Hemos efectuado un ahorro de más del 270 %”, dijo.
Sosa explicó que se comprometieron con los vecinos del barrio “Divino Niño” a incorporarlos a la red de suministro, ingresarlos en el Catastro, a los fines de que comiencen a recibir la factura con la tasa de los servicios. Y sostuvo que a la ciudad se la saca adelante, desde esa repartición, “haciendo una buena gestión económica” y teniendo presente que los contribuyentes “deben cumplimentar sus deberes mes a mes”.
Consultado sobre el motivo del retraso en la conclusión de las tareas en esas zonas, Sosa explicó que se debe a las lluvias, un factor que los limita. “Cuando hay lluvias, hay desmoronamiento de tierra y demás. Lamentablemente no se pueden ejecutar trabajos. Y no se cuenta con tierra seca para el relleno”, indicó.
Otra tarea pendiente es el empalme hacia el barrio Tavella Norte. Sosa estimó que en dos o tres jornadas laborales se tendrían que terminar los trabajos, buen tiempo mediante, para los barrios mencionados anteriormente.
El gerente sostuvo que una red de agua de una ciudad en óptimas condiciones no solo tiene que contar con las cañerías primarias y secundarias. “En gestiones anteriores tiraban caños en barrios y ya como que se garantizaba el suministro”, remarcó. También incluyó las válvulas de seccionamiento (son las que se cierran para efectuar trabajos en seco en lugares determinados donde hay algún inconveniente) y válvulas de alivio de aire para despresurizar los caños. Pero, de este último tipo, no hay en ningún lado en la ciudad.
Más adelante, explicó que la ciudad carece de caudalímetros en la red de suministro de agua. “En estos 40 años se ha dejado de lado el control de los diferentes parámetros necesarios para la planificación y proyección de una red de suministro para la ciudad”, puntualizó. Incluso, sostuvo que cuando asumió la gerencia técnica no podía creer que no hubiese un caudalímetro a la salida de la planta de agua. “Para tomar decisiones no se pueden tomar en forma arbitraria desde un escritorio, sino que se necesitan datos”, dijo. Por ello, describió a los instrumentos como herramientas fundamentales para saber cómo funciona el suministro en la red. “Están en cartera, pero no ahora, próximos a su incorporación, porque necesitamos la normalización de otros sectores olvidados por décadas de la planta potabilizadora”, dijo. En ese escenario, dijo que son conscientes de que, en diferentes sectores, sale agua con turbiedad y, al mismo tiempo, remarcó que saben qué tareas se deben ejecutar técnicamente para que mejore el servicio.
En ese sentido, explicó que solo se mide la presión en el tanque de agua de Entre Ríos y Eva Perón. “Es el único parámetro con el que se cuenta”, indicó. El otro es la presión con que se mide a la salida de la planta de agua de San Carlos y en la salida de cada perforación de agua en la ciudad. “Sería óptimo contar con una telemetría acorde al suministro actual”, destacó. En ese sentido, remarcó que la adquisición de caudalímetros está en la agenda de la intendencia actual.
Por último, dijo que en la gestión actual vienen articulando con diferentes áreas del municipio la logística de la distribución de agua en sectores donde no cuentan con redes o donde no llega el agua. El año pasado, incorporaron tanques de 10.000 litros en varios barrios. A su vez, con el área de vehículos livianos de la Secretaría de Desarrollo Humano y de la Secretaría de Obras Públicas, con los camiones cisterna de la sección de Calles sin Pavimentar, articularon medidas para llevar agua a los sectores que carecen de ese recurso. Sosa dijo que la tarea es monitoreada por los laboratorios físico-químicos y microbiológicos necesarios para garantizar la calidad del suministro de los tanques.



1 comentario
mama lopez
SI SON TAN BUENOS Y MEJORES QUE LOS ANTERIORES PORQUE NO TERMINAN LA PLANTA POTABILIZADORA NUEVA YA VAN MAS DE 2 AÑOS Y LE FALTABA UN 6 POR CIENTO PARA TERMINAR Y NO PUEDEN HACERLO PORQUE NO VAN Y GESTIONAN OBRAS PARA LOS BARRIOS QUE NO TIENEN AGUA COMO SE LO HACIA CON ENHOSA, SENTADO ATRAS DE UN ESCRITORIO LAS OBRAS SOLAS NO VAN A VENIR