La medida, convocada por la Federación Nacional de Docentes Universitarios CONADU, se extiende hasta el sábado 30 de mayo y llega luego de la masiva Marcha Federal Universitaria del 12.
El reclamo central es el cumplimiento efectivo de la Ley de Financiamiento Universitario y la reapertura de paritarias, en un contexto donde los gremios denuncian una pérdida del poder adquisitivo cercana al 40% desde el cambio de gobierno.
Según los sindicatos, la continuidad de los paros ya provocó la pérdida de alrededor de 20 días de clases, lo que pone en riesgo el desarrollo normal del primer cuatrimestre en numerosas carreras de universidades nacionales.
En Entre Ríos, el paro es total y sin asistencia a los lugares de trabajo. La medida es aplicada por la Asociación Gremial de Docentes Universitarios de Entre Ríos (AGDU), en línea con la convocatoria nacional.
El conflicto afecta a las principales instituciones de educación superior de la provincia: la UNER, la UADER y las sedes locales de la UTN, con presencia en ciudades como Paraná, Concordia, Concepción del Uruguay y Gualeguaychú.
Durante toda la semana no se dictan clases, no se toman exámenes y se encuentran restringidas las actividades administrativas. A la par, se realizan asambleas, clases públicas y jornadas de visibilización para sostener el reclamo en el espacio público.
Un conflicto que se profundiza
Los gremios universitarios vienen endureciendo su plan de lucha desde principios de año. Además del paro docente, se suman medidas de fuerza del sector nodocente en distintos días de la semana.
En este escenario, las organizaciones advierten que, de no haber una respuesta del Gobierno nacional, el conflicto podría escalar y afectar aún más el calendario académico del segundo tramo del año.


