El Gobierno de Javier Milei enfrenta un escenario de creciente desgaste social y una oposición que comienza a recuperar terreno de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Así lo indica el informe de octubre de la consultora Zuban Córdoba y Asociados, que relevó a 1.600 personas mayores de 16 años en todo el país entre el 16 y el 19 de octubre. El estudio registra un 65,2% de desaprobación de la gestión presidencial, frente a un 34,1% de aprobación, y ubica al peronismo por encima de La Libertad Avanza en dos escenarios electorales analizados.
El relevamiento también muestra un clima emocional adverso: el 65% de los encuestados identifica como predominantes sentimientos negativos frente a la situación socioeconómica y política. El enojo y la ira, con el 28,1%, y la tristeza, con el 27,2%, encabezan las respuestas. La confianza y la esperanza reúnen un 15,7% cada una, mientras que el temor o miedo alcanza el 9,7% y la alegría apenas el 2,1%.
Los resultados dibujan una sociedad atravesada por el malestar, pero no anticipan automáticamente un desenlace electoral. La propia consultora advierte que la demanda de cambio parece consolidarse, aunque todavía no se traduce en una candidatura opositora indiscutida. Al mismo tiempo, el núcleo electoral libertario mantiene un peso significativo.
La desaprobación de Milei se mantiene por encima del 65%
El dato más contundente del módulo de gestión es la evaluación de la administración nacional. En octubre, el 65,2% desaprueba la gestión de Milei, el 34,1% la aprueba y el 0,7% no sabe o no responde.
La comparación histórica incluida en el informe muestra que la desaprobación se mantiene en niveles elevados desde mediados de año. En julio fue del 65%, en agosto del 64,5%, en septiembre del 65,3% y en octubre se ubicó en el 65,2%. Es decir, el indicador permanece prácticamente estancado en torno a dos tercios de la población consultada.
La aprobación, por su parte, pasó del 33,4% en julio al 35,3% en agosto, descendió al 33,9% en septiembre y quedó en el 34,1% en octubre. La variación mensual es pequeña y no modifica el cuadro general: la desaprobación supera a la aprobación por 31,1 puntos porcentuales.
La serie también permite observar el cambio respecto de octubre de 2025, cuando la aprobación de Milei era del 62,8% y la desaprobación, del 37,1%. En noviembre de ese año, ambos indicadores se ubicaban en el 49,6% y el 48,8%, respectivamente. En los meses siguientes, la desaprobación fue creciendo hasta alcanzar los valores actuales.
El informe no atribuye ese comportamiento a una causa única, pero lo vincula con una transformación más amplia del humor social. Para Zuban Córdoba, la imagen negativa del Presidente y de su Gobierno se mantiene estable en torno al 65%, mientras se consolida una demanda de cambio.
El peronismo crece y supera a los libertarios en dos escenarios
La encuesta presenta dos escenarios de intención de voto para las presidenciales de 2027. En ambos, el peronismo aparece por delante de La Libertad Avanza, aunque la distancia varía según las opciones electorales que se ofrecen a los encuestados.
En el primer escenario, que contempla distintas fuerzas y espacios políticos, el peronismo alcanza el 36,6%, frente al 31,5% de La Libertad Avanza. La diferencia es de 5,1 puntos porcentuales.
El resto de las opciones registra valores considerablemente menores: el PRO obtiene el 5,6%; el Frente de Izquierda, el 5,5%; el espacio político de Victoria Villarruel, el 3,4%; la UCR, el 1,5%; y la alianza de partidos provinciales, el 1,2%. El apartado de otros espacios suma el 7,8%, mientras que el 13% todavía no sabe a quién votaría.
En la comparación con septiembre, el peronismo subió del 34% al 36,6%, una mejora de 2,6 puntos. La Libertad Avanza pasó del 30,1% al 31,5%, con un crecimiento de 1,4 puntos. El Frente de Izquierda también avanzó, del 4,6% al 5,5%.
El segundo escenario reduce las alternativas a tres espacios: peronismo, La Libertad Avanza y Frente de Izquierda. Allí, el peronismo llega al 41%, La Libertad Avanza obtiene el 37,8% y la izquierda, el 5,9%. El 15,3% no sabe qué opción elegiría.
La evolución mensual es significativa: en septiembre, el peronismo registraba el 35,9% y los libertarios, el 35,1%. En octubre, el primero avanzó 5,1 puntos y los segundos, 2,7 puntos. En paralelo, la proporción de indecisos cayó del 22,6% al 15,3%.
La diferencia entre los dos escenarios importa. En el primero, con una oferta política más fragmentada, el peronismo aventaja a La Libertad Avanza por poco más de cinco puntos. En el segundo, con menos alternativas, la brecha se reduce a 3,2 puntos, pero ambos espacios concentran la mayor parte de las preferencias expresadas.
Los resultados no deben leerse como una proyección directa de los votos que cada fuerza obtendría en 2027. Son respuestas a escenarios hipotéticos y dependen de las opciones presentadas. Sí muestran, en cambio, que el peronismo recuperó posiciones entre septiembre y octubre y que, en las dos configuraciones medidas, aparece por encima del oficialismo.
Kicillof encabeza la potencialidad de voto
En el ranking de potencialidad electoral, Axel Kicillof se ubica en el primer lugar. El 32,5% afirma que lo votaría con seguridad y otro 14,5% considera que podría votarlo. La suma de ambas categorías alcanza el 47%, frente a un 50,7% que asegura que nunca lo votaría.
Myriam Bregman aparece segunda, con una potencialidad de voto del 43,7%, resultado de un 12,1% de voto seguro y un 31,6% que considera que podría elegirla. El 49,5% afirma que nunca la votaría.
Cristina Fernández de Kirchner reúne una potencialidad del 42,6%, con un 27,6% de voto seguro y un 15% que podría votarla. Sin embargo, el 55,6% manifiesta que nunca la elegiría.
Patricia Bullrich alcanza el 41,9% de potencialidad electoral: un 17,5% la votaría con seguridad y un 24,4% podría hacerlo. El rechazo definitivo llega al 54,4%.
Sergio Massa se ubica en el 39,8% de potencialidad, aunque el 56,7% sostiene que nunca lo votaría.
Javier Milei, por su parte, registra un 37,2% entre voto seguro y voto posible, mientras que el rechazo alcanza el 60%.
Más atrás aparecen Mauricio Macri, con el 33,8% de potencialidad; Victoria Villarruel, con el 29%; Ricardo Quintela, con el 22,7%; y Martín Lousteau, con el 22,2%.
El ranking permite distinguir entre dos dimensiones que no siempre coinciden: la imagen pública de un dirigente y sus posibilidades electorales. Una figura puede tener una valoración positiva relativamente alta y, al mismo tiempo, enfrentar un rechazo considerable o carecer de un electorado dispuesto a acompañarla con seguridad.
En el caso de Kicillof, la encuesta combina el mayor potencial de voto con una imagen positiva del 46%, también la más alta del listado. Sin embargo, la mitad de los encuestados afirma que nunca lo votaría. La distancia entre ambos indicadores muestra que liderar el ranking no equivale a tener una candidatura consolidada ni garantiza una victoria.
La imagen de Milei empeora y Bregman registra una de las mayores subas
En el ranking de imagen de dirigentes, Kicillof encabeza las valoraciones positivas con el 46%, seguido por Bregman, con el 45,3%. Bullrich alcanza el 43%, mientras que Cristina Fernández de Kirchner registra el 42,5%.
La imagen negativa de Milei llega al 64,1%, frente a una positiva del 34,9%. En septiembre, su imagen positiva había sido del 36,1% y la negativa, del 61,8%. En un mes, perdió 1,2 puntos de valoración positiva y sumó 2,3 puntos de negativa.
Mauricio Macri también muestra un deterioro: su imagen positiva cayó del 34% al 31,8%, mientras que la negativa subió del 63,5% al 66,2%.
Entre las variaciones más favorables aparece Bregman, cuya imagen positiva pasó del 40,1% al 45,3%, una suba de 5,2 puntos. Su imagen negativa también aumentó, del 41% al 46,2%, por lo que el crecimiento de su valoración positiva no eliminó el rechazo.
Bullrich exhibe una evolución diferente. Su imagen positiva pasó del 37,6% al 43%, una mejora de 5,4 puntos, mientras que la negativa bajó del 59,9% al 55,7%. La consultora destaca precisamente ese movimiento como uno de los avances más relevantes del mes.
Cristina Fernández de Kirchner mejoró levemente: su imagen positiva subió del 42% al 42,5%, mientras que la negativa retrocedió del 56,1% al 55,8%.
Los datos muestran que el deterioro del oficialismo no se traduce en un crecimiento uniforme de todos sus adversarios. Algunos dirigentes opositores mejoran sus indicadores, otros retroceden y varios continúan con niveles de rechazo que limitan sus posibilidades de ampliar el electorado.
Una mayoría atravesada por el enojo y la tristeza
El módulo emocional aporta una dimensión adicional al escenario político. Consultados sobre qué emoción los atraviesa frente al contexto socioeconómico y político, el 28,1% respondió enojo o ira y el 27,2%, tristeza. El temor o miedo alcanzó el 9,7%.
En el otro extremo, la confianza y la esperanza registraron un 15,7% cada una, mientras que la alegría quedó en el 2,1%. El 1,5% no supo responder.
Al agrupar las respuestas, Zuban Córdoba contabiliza un 65% de sentimientos negativos, un 33,5% de positivos y un 1,5% de personas que no sabe o no responde. La clasificación considera negativos el enojo, la tristeza y el miedo; y positivos, la esperanza, la confianza y la alegría.
El dato más relevante no es solamente la magnitud del malestar, sino su distribución entre los distintos electorados. Según el voto presidencial de 2023, el 99,1% de quienes votaron a Sergio Massa manifiesta sentimientos negativos, frente a apenas el 0,9% de positivos. Entre quienes votaron a Milei, en cambio, el 68,9% expresa sentimientos positivos y el 28,5%, negativos.
Entre quienes no votaron en el balotaje, los sentimientos negativos llegan al 86,5%. Entre quienes votaron en blanco o impugnaron su voto, alcanzan el 88,3%.
La polarización también se observa al analizar el voto legislativo de octubre de 2025. Entre quienes eligieron a La Libertad Avanza, el 79,9% manifiesta sentimientos positivos y el 17,1%, negativos. Entre quienes votaron a Fuerza Patria o al peronismo, el 99,4% expresa sentimientos negativos y apenas el 0,6%, positivos.
En las otras fuerzas medidas, predominan también las emociones negativas: el 91,1% entre quienes votaron a Provincias Unidas; el 88,4% entre los votantes de fuerzas provinciales; y el 100% entre los del Frente de Izquierda y Unidad.
El informe, por lo tanto, describe una sociedad emocionalmente dividida, en la que el respaldo al Gobierno continúa fuertemente asociado con el voto libertario, mientras que el malestar predomina entre los votantes opositores y quienes no participaron electoralmente.
El núcleo libertario resiste, pero el rechazo al Gobierno se amplía
Pese a la desaprobación de la gestión y al predominio de sentimientos negativos, el estudio no plantea la desaparición del voto libertario. En su análisis, Zuban Córdoba sostiene que el espacio mantiene un núcleo consolidado en una franja del 30% al 35%, que difícilmente se reduzca de manera significativa.
El informe estima, a su vez, que el peronismo se mueve en una franja del 34% al 37%, lo que lo ubicaría en una situación de competitividad. Los escenarios de intención de voto incluidos en el relevamiento son consistentes con esa evaluación: el peronismo supera el 36% en el escenario más amplio y llega al 41% cuando se reducen las alternativas.
La consultora también advierte que todavía no está definida la modalidad de las próximas elecciones presidenciales, en particular si habrá o no elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO). Esa decisión puede influir en la organización de las fuerzas políticas, la selección de candidaturas y la configuración de las alianzas.
En ese contexto, la encuesta no identifica a un candidato opositor que reúna por sí solo todo el potencial de quienes desaprueban al Gobierno. Kicillof lidera el ranking de potencialidad de voto, pero Bregman, Cristina Fernández de Kirchner, Bullrich y Massa mantienen sus propios electorados y niveles de rechazo.
La principal conclusión política del informe es que la demanda de cambio parece estar creciendo, pero aún no tiene una representación electoral definitiva. El desgaste de Milei convive con una base libertaria firme y con una oposición que mejora sus números sin haber resuelto quién puede encabezar una alternativa competitiva.
La incógnita de 2027
En su análisis, Zuban Córdoba plantea que los cambios en el humor social no ocurren de un día para otro, aunque muchas veces se perciban de esa manera. La consultora recuerda que antes de las primarias de 2023 ya había registrado indicadores de crecimiento de la imagen de Milei, de su intención de voto y de la demanda de cambio que acompañó su ascenso.
Ahora observa un proceso en sentido contrario: una desaprobación presidencial sostenida en torno al 65%, una recuperación del peronismo en los escenarios electorales y una mayoría de encuestados que expresa emociones negativas frente al contexto nacional.
Sin embargo, el informe advierte que todavía falta tiempo para que la sociedad se defina por una candidatura presidencial. La demanda de cambio puede existir antes de que aparezca una figura capaz de representarla, y el resultado dependerá de la evolución del contexto político, económico y social.
Por eso, el dato central de octubre no es que la elección de 2027 ya tenga un ganador, sino que la relación de fuerzas comienza a mostrar señales diferentes de las que acompañaron el ascenso libertario. El Gobierno conserva un piso electoral importante, pero enfrenta un rechazo extendido; el peronismo recupera posiciones, aunque todavía debe resolver su representación; y el malestar social constituye un dato contundente sin convertirse, por ahora, en una mayoría electoral homogénea.












