El Concejo Deliberante de Concordia declaró la Emergencia Hídrica y Climática el 6 de agosto de 2026, a partir de los pronósticos que anticipaban un fenómeno de El Niño de intensidad severa. La medida, impulsada por el Departamento Ejecutivo, tendrá vigencia hasta el 31 de marzo de 2027, con posibilidad de prórroga o finalización anticipada mediante un decreto fundado. La ordenanza habilitó al municipio a implementar compras directas para agilizar la asistencia ante eventuales consecuencias del fenómeno climático.
Dos meses y medio después, en la sección «Transparencia» de la nueva página de la Municipalidad se registran cinco procedimientos de contratación vinculados con la emergencia por un total de $121.361.250, destinados a la compra de alimentos, verduras, pollo, artículos para cocinar y materiales para dividir espacios en los centros de evacuados. Si se agregan dos antecedentes de julio y agosto —materiales para centros de recepción y paracetamol para operativos—, los siete procedimientos relevados alcanzan los $128.101.100.

El 9 de octubre, el municipio informó que seis familias habían tenido que abandonar sus viviendas: cuatro fueron alojadas en el centro de evacuados de la ex Bagley y dos se trasladaron a casas de familiares. En total, eran 22 personas, entre ellas 12 adultos y 10 menores. Al día siguiente, los partes municipales mencionaron siete familias evacuadas, aunque mantuvieron la cifra de 22 personas. El miércoles 21 de octubre comenzó el regreso a sus hogares de las seis familias que permanecían evacuadas. Así, el período documentado de evacuación se extendió durante unos doce días desde el primer operativo informado
El 22 de octubre, la Dirección Provincial de Defensa Civil informó que ya no quedaban personas evacuadas ni autoevacuadas en Entre Ríos. En Concordia, el río Uruguay estaba en 10,44 metros y en descenso, por debajo de los 11 metros establecidos como nivel de alerta y de los 12,50 metros fijados como nivel de evacuación.
Los últimos concursos, sin embargo, tienen fechas de apertura previstas para el 26, 27 y 29 de octubre. La emergencia sigue vigente, por lo que la ausencia de evacuados no permite concluir que las compras fueran innecesarias. Pero sí deja planteada preguntas sobre cómo se calculan las cantidades, a cuántas personas se prevé asistir y si los alimentos y materiales se destinarán a necesidades actuales o van a constituir una reserva ante eventuales nuevas crecidas.












