Tras la presentación, el viernes pasado, del presupuesto 2027, que asciende a $165.000 millones y anuncia un aumento proyectado para las obras y una reducción progresiva de la participación relativa del gasto en personal, el secretario de Organización de ATE (Asociación de Trabajadores del Estado) Concordia, Cristian Selva, dedujo que el salario de los empleados municipales seguirá retrasado. “Sigue el ajuste brutal sobre los trabajadores”, remarcó.
Uno de los principales datos del proyecto es el incremento previsto para el rubro Trabajos Públicos, que pasaría de $18.850 millones en el presupuesto inicial de 2026 a $37.000 millones en 2027, un 96,3 % en términos nominales. A su vez, la inversión física total, que incluye obras públicas y bienes de capital, alcanzaría los $41.400 millones, equivalentes al 25,1 % del gasto total proyectado.
No hay menciones a la situación de los salarios, salvo un párrafo donde se señala que “el aumento proyectado para las obras se vincula con una reorganización de la composición del gasto municipal, que busca reducir progresivamente la participación relativa del gasto en personal y ampliar los recursos destinados a inversión, sin afectar el poder adquisitivo de los trabajadores municipales”.
Sin embargo, Selva dijo que el salario nunca pudo recuperarse desde la devaluación de diciembre de 2023. “Hoy estamos cobrando la mitad del sueldo. Esto lo venimos planteando desde hace tiempo: estamos cobrando sueldos de pobreza e indigencia y no salimos de ahí”, mencionó. Por el contrario, sostuvo que hubo municipios donde hubo mejoras progresivas de las remuneraciones, aunque tampoco llega a las cifras que deberían.
Durante 2026, el municipio otorgó, en enero pasado, un bono extraordinario y no remunerativo de $110.000. Luego, cuatro recomposiciones: en abril, un 4 %; en mayo, un 3 %; en julio, un 4 %; y en septiembre, un 4 %. En total, las subas totalizaron un 15 % contra una inflación del 23,6 % de enero a septiembre, según el INDEC.
Como ejemplo, mencionó que un empleado con 20 años de antigüedad no cubre la canasta familiar para cuatro personas, estimada en $1.600.000. Pero la situación es más acuciante para las personas contratadas como monotributistas. “No llegan a ser ni indigentes. Es una vergüenza lo que está pasando”, mencionó. También mencionó que hay personas que perciben un plan social de $160.000 y trabajan como administrativos en los centros de salud.
Selva remarcó que la regresión en el ingreso se combina con despidos, persecución y amedrentamiento. “Echan a la gente bajo el concepto de ‘ñoqui’ con un videíto de TikTok. Ni siquiera tuvieron la decencia y la honradez de poder explicarle a un trabajador por qué se lo dejaba afuera”. O bien a través de mensajes de WhatsApp. O sacándolos del listado de marcación del reloj sin aviso previo.
“Están en la misma línea que el gobierno nacional”, dijo. “Toman distancia, pero hacen lo mismo”, indicó. Selva dijo que el descontento de los empleados se traslada a las autoridades provinciales y expresó que, la semana pasada, en dos oportunidades, el gobernador Rogelio Frigerio fue abucheado por trabajadores. “Es gente que en algún momento ha sido afín a la línea ideológica, no pueden decir que son opositores o que fueron mandados”.
Selva reveló que la situación social es “insoportable”, la comparó con 2001 y subrayó que los trabajadores no solo no llegan a fin de mes. “No llegan al 10”. “Apenas cubren lo que es alimentos y la boleta de luz. Olvidate de lo que es ropa y un montón de cosas”.













