El Pontífice señaló la necesidad de que prevalezca el bien del pueblo venezolano por sobre cualquier otra consideración y llamó a superar la violencia mediante caminos de justicia y paz. En ese marco, remarcó la importancia de garantizar la soberanía nacional, el respeto al Estado de derecho establecido en la Constitución y la vigencia plena de los derechos humanos y civiles para toda la población.
Asimismo, subrayó la necesidad de trabajar en la construcción de un futuro de colaboración, estabilidad y concordia, con especial atención a los sectores más vulnerables que padecen las consecuencias de la difícil situación económica.
Durante su mensaje, el Papa convocó a la oración por Venezuela, encomendando esa intención a la intercesión de Nuestra Señora de Coromoto, del beato José Gregorio Hernández y de sor Carmen Rendiles.
En otro tramo de su intervención, León XIV expresó su cercanía y solidaridad con las personas afectadas por la tragedia ocurrida en Crans-Montana, Suiza, durante la noche de Año Nuevo, y aseguró sus oraciones por las víctimas fatales, los heridos y sus familias.
Finalmente, el Papa invitó a los fieles a mantener la fe en Dios como fuente de paz y a continuar rezando y siendo solidarios con los pueblos que sufren a causa de los conflictos armados en distintas regiones del mundo.


