Pero, insistimos, nada es para siempre y todo lo que sube baja. Y lo que nace muere. Las señales del agotamiento del ‘modelo libertario’ son inocultables. La agresiva retórica del presidente suena cada vez más a cosa falsa. El deterioro de la situación económica es indisimulable. Cuando el otro día en el Congreso, entre otras boutades, afirmó que desde que inició su gestión los salarios se han triplicado en dólares, las redes sociales estallaron; lo mismo con cada una de sus desopilantes afirmaciones. ‘Hemos sacado 15 millones de argentinos de la pobreza’ Empezó con 8 millones, pero por aquello del desgaste de las palabras ha tenido que inflar la cifra tratando de sostener el impacto retórico en sus, pareciera ahora no tan confiadas, huestes.
PERO NO NACIÓ DE UN REPOLLO NI LO TRAJO LA CIGÜEÑA.
Unos prefieren eludir su responsabilidad en el insoportable descrédito popular en el que han caído las instituciones democráticas, y encuentran en el cuento de la IA y la manipulación de los medios, una excusa que les viene como anillo al dedo para esquivar el rol que han tenido en la pérdida de fe ciudadana en los partidos políticos tradicionales. La presencia del Esperpento Mayor y su desembarco en el sillón de Rivadavia debemos buscarla en el masivo desencanto popular en una dirigencia falaz, acomodaticia, inoperante, cuya única actividad verificable ha sido idear estrategias para apropiarse de los recursos públicos que deberían resolver los problemas de todos, a la vista de todos.
Y ahí están, la misma casta, los mismos personajes, los mismos delincuentes impunes, sacudiendo las plumas y re-re-reubicándose una y mil veces, para desesperación de las mayorías populares.
Los Bordetes, con los juicios por su enriquecimiento ilícito frenados por la justicia cómplice que supimos conseguir. Los Bahles, cónyuges y vástagos, pastando a dos carrillos en los alfalfares del presupuesto. Alfredo ‘el piquetero’ Deangelis, que luego de una década becado en el Senado ahora le dieron un puestito como asesor (“asesor” ¿de qué? recontra SIC) con una mensualidad equivalente a 7 jubilaciones mínimas. Y la lista es larga e incluye al ‘sucesor designado’, G. Michel, el galán de la billetera gorda, cuyo único mérito conocido para que le fuera adjudicada la candidatura a diputado fue que “es el que paga los gastos del partido” (Cáceres dixit) ‘Segual’ como decía Carlitos Balá. Por lo que se ve en Entre Ríos, los esperpentos tienen la continuidad asegurada. Los mismos que demolieron las ilusiones de las mayorías provinciales se siguen ofreciendo desde las estructuras.
Algunos se ilusionaron en la impoluta figura de Kicillof, pero ha tenido que soportar tanto ‘fuego amigo’ que por ahora le quedo la pilcha chamuscada. Hasta el ex candidato a vicepresidente de Macri, M.A. Pichetto, ha encontrado espacio para concurrir a entrevistarse con CFK, pidiéndole “dejar el pasado atrás” ¿no ve que piensan que somos todos idiotas? Para reciclarse como candidato de consenso (SIC). O Massita, el sempiterno, agazapado en las sombras, esperando el desgaste de la competencia, con el traje planchadito en el ropero, listo para presentarse en las gateras a último momento.
El panorama es desalentador, y tanto los unos como los otros, lucen las pilchas el descrédito, pero falta demasiado tiempo todavía, 2027 queda lejos y ya se sabe que en nuestro país el largo plazo se mide a partir de una semana.
[i] https://eleconomista.com.ar/politica/milei-nueva-york-soy-presidente-mas-sionista-mundo-vamos-ganar-guerra-n93243

