La última muestra fue su reunión con el secretario general de la Gobernación, Mauricio Colello, donde se confirmaron obras clave para 2026. Entre ellas, la construcción de una laguna de decantación con una inversión cercana a los 800 millones de pesos; la reparación integral del Hospital “General Francisco Ramírez” y su asilo, financiada por CAFESG; la reconstrucción de las rutas provinciales 1 y 2; y un proyecto de saneamiento de agua y cloacas para el barrio El Cardal.
Más allá del detalle, el dato político es otro: Domínguez apuesta a la gestión y al diálogo, sin romper su identidad peronista pero articulando con el gobierno provincial. En un Senado donde cada voto pesa, ese equilibrio la vuelve una pieza relevante.
Con la mirada puesta en 2027, su posicionamiento abre interrogantes. Sin definiciones explícitas, su vínculo con el oficialismo y su construcción territorial dejan flotando la pregunta sobre por dónde jugará en el próximo turno electoral. Por ahora, el mensaje es claro: menos ruido, más obras. Y una estrategia que, al menos en su territorio, empieza a rendir.
Domínguez, en mayo del año pasado, decidió abandonar el bloque “Más para Entre Ríos” en la Cámara Alta provincial. De extracción bustista, fue una de las dos senadoras justicialistas, junto a Nancy Miranda, que se abstuvieron en la votación para la creación del OSER, la nueva obra social impulsada por el gobernador Rogelio Frigerio para reemplazar al IOSPER, lo que en los hechos facilitó la aprobación del proyecto oficialista. De esa manera el bloque justicialista en el Senado perdió la mayoría.


