Pero finalmente, la iniciativa se pinchó y los ‘nacionales’, que parecían haberse entusiasmado inicialmente, se borraron y solo quedó para la foto la devaluada runfla del PJ entrerriano: desde Bordet y Bahl, pasando por Rosario Romero y obviamente, Guillermo Michel. A los que han sumado dos ‘albertistas’ que operan en CABA, Victoria Tolosa Paz, y Juan Manuel Olmos. Nada por aquí, nada por allá.
¿PERONISMO ANTIPERONISTA? O ¿PERONISMO LIBERTARIO?
Michel se presenta como el ideólogo del sector. El diputado tiene un pasado, ligado a las agendas de Sergio Massa y off the record a la de Javier Milei, (se le imputa haber financiado su experimento político de La Libertad Avanza)[i]. Circunstancia, que nunca ha desmentido (¿el que calla otorga?).
Pero lo que señala su coincidencia ideológica con él es su planteo público, reiteradamente expresado, respecto que adhiere plenamente a las ideas de ‘equilibrio fiscal’ que son el eje discursivo de la propuesta ideológica de La Libertad Avanza. Pero habla de ‘equilibrio fiscal’ en los mismos términos que hablan los libertarios (como lo han hecho históricamente los conservadores en general), sin hablar de su contracara, la política fiscal. En estos términos es por lo menos tramposo, porque una cosa es lograr el equilibrio fiscal con una recaudación impositiva, que ronde el 40%, del PIB como ocurre en todos los países ‘desarrollados’ del planeta; y otra cosa es hablar del ‘equilibrio fiscal’ como siempre han hablado los conservadores, y en la actualidad los libertarios, que le han quitado todos los impuestos al capital financiero, al capital especulativo, a la timba financiera, a los consumos suntuarios, o sea dejando de recaudar 20 puntos porcentuales del PIB y cargan la factura a la educación, a la seguridad social, al sistema previsional, a la obra pública y demás. Estamos hablando de más de 100.000 millones de dólares anuales que se dejan de recaudar. Se los ‘autoperdonan’ y se los fugan del país. O sea que hablar del ‘equilibrio fiscal’ como hablan Milei y Michel es una cruel trampa semántica con la que engañan a los desprevenidos que, sin analizar lo que proponen, dicen que “no se puede gastar lo que no se tiene” con expresión solemne en el rostro.
La segunda gran señal que da Michel respecto de su ideología, es su proyecto de robarle los fondos al Anses [ii]y regalárselos a los bancos para que compensen el brutal quebranto financiero en que se han metido por su descontrolada avaricia.

Hay que detenerse en este punto porque revela exactamente su planteo ideológico: en el último medio siglo el sector financiero ha sido el único que, ejercicio económico tras ejercicio económico, ha obtenido, siempre, ganancias. Hasta la llegada de los Libertarios que dinamitaron los salarios y el consumo interno. La gran mayoría de los argentinos compensaron su caída de poder adquisitivo, en los primeros tiempos del ajuste libertario, endeudándose con las tarjetas de crédito primero y después con los modos financieros ‘informales’, (léase Mercado Pago), el cuasi banco que maneja millones de cuentas a la vista de pequeños usuarios. Ambos, los bancos y Mercado Libre se engolosinaron al principio financiando estos consumos a tasas estrafalarias que hoy por hoy llegan a superar el 400% anual. Hasta que se dieron cuenta que esos saldos que venían financiando alegremente, en realidad son incobrables, porque los usuarios tienen que elegir todos los meses entre pagarle a la tarjeta o comprar comida. Y hoy los saldos incobrables del sistema de usura financiera supera 15% de los deudores. Y es la primera vez que ocurre en la historia. De hecho, el Banco de Galicia acaba de cerrar balance asumiendo una pérdida de, solo en el último trimestre, de $ 84.000.000.000.- (si leyó bien: ochenta y cuatro mil millones de pesos)[iii]

¿Cuál es la “solución Michel” a este problema? Es quitarle al Anses sus ya saqueados fondos y dárselos a los bancos para que compensen caja. O sea, hambrear más a los hambreados jubilados para que los usureros compensen caja y de paso terminar de destruir el sistema previsional público para que los mismos bancos que salvaría Michel con la plata de los jubilados reediten el Sistema de Fondos de Retiro privado, con el que ya saquearon los ahorros de nuestros pasivos.
Finalmente, sintetizando, el ‘peronismo federal’ es un nuevo intento del conservadorismo histórico de crear una fuerza política que domestique a los sumergidos y los hambreados y los discipline al ajuste permanente del hambre y sufrimiento, única propuesta política de los sectores del privilegio en nuestro país. ¿Qué suerte tendrá este engendro político? Solo la historia lo dirá.

