La medida fue oficializada mediante la Decisión Administrativa 20/2026, publicada en el Boletín Oficial, y contempla una poda de más de $970.000 millones en transferencias y obras públicas destinadas a provincias y municipios. Dentro de ese esquema, el Ministerio de Economía que conduce Luis Caputo eliminó partidas por $27.641 millones destinadas a infraestructura hídrica en distintos puntos del país.
Entre las obras directamente desactivadas figura el Sistema de Agua Potable de Concordia, junto al Acueducto Vipos de Tucumán, la Planta Depuradora de Cloacas de Rafaela y el Acueducto Sarmiento-Comodoro Rivadavia en Chubut.
El recorte hace referencia justamente a la nueva planta potabilizadora de agua de Concordia y al sistema integral asociado, una obra que viene con demoras y paralizaciones desde hace más de dos años. En los documentos oficiales aparece nombrada como “Sistema de Producción, Transporte y Distribución de Agua Potable de Concordia” y comprende la nueva planta, cisternas, acueductos y estaciones de bombeo.
La decisión representa un nuevo golpe para Concordia, una ciudad que históricamente arrastra problemas vinculados al acceso y la distribución de agua potable, especialmente en barrios periféricos donde las deficiencias del servicio suelen agravarse durante el verano o ante situaciones climáticas extremas.
El ajuste forma parte de una reconfiguración presupuestaria mucho más amplia que impacta sobre programas sociales, sanitarios y educativos. En Salud, el Gobierno recortó $63.021 millones, incluyendo $20.000 millones menos para acceso a medicamentos e insumos médicos, además de reducciones en programas de cáncer, VIH y salud sexual.
En Educación, la poda asciende a $78.768 millones. Entre las medidas más sensibles aparece la eliminación del Fondo de Compensación Salarial Docente, destinado a sostener salarios en provincias con menores recursos, además del retiro de fondos para infraestructura escolar y universidades nacionales.
El sistema científico también sufrió nuevos recortes. El CONICET perdió más de $3.280 millones, mientras que la CONAE sufrió una reducción de $4.409 millones y la Comisión Nacional de Energía Atómica también vio disminuidos sus recursos.
La motosierra presupuestaria incluso alcanzó áreas vinculadas a la soberanía y conservación ambiental. El Gobierno redujo fondos para acciones diplomáticas relacionadas con Malvinas y Antártida y también aplicó recortes en Parques Nacionales y programas de conservación de áreas protegidas.
Mientras desde la Casa Rosada defienden la medida en nombre del equilibrio fiscal, en las provincias crece la preocupación por el impacto concreto del ajuste sobre obras básicas y servicios esenciales.
Fuente: con información de Diarioar


