Cristian Selva, secretario de Organización de ATE Concordia, expresó que no es casualidad la decisión de tratar el proyecto de reforma previsional en el Senado. Se dio en medio de la expectativa de la población por el partido entre Argentina e Inglaterra por las semifinales del Mundial de Fútbol en EE. UU. “Esperaron este día porque todo está organizado maquiavélicamente por parte de Frigerio”, mencionó.
La sesión especial está prevista para este miércoles a las 9:30 y llega luego de varias semanas de debate en comisión, durante las cuales expusieron funcionarios del Gobierno, especialistas, intendentes, gremios y representantes de distintos sectores. El proyecto original fue modificado durante su tratamiento, aunque las organizaciones que integran la Multisectorial sostienen que los cambios no alteran el rechazo a la iniciativa.
En cuanto a la edad jubilatoria, el oficialismo consensuó fijarla en 65 años para varones y 60 años para mujeres. Respecto al cálculo del haber inicial, se computarán los últimos 15 años de servicio en lugar de los 10 previstos originalmente.
En paralelo al tratamiento legislativo, la Multisectorial convocó a un paro y a una movilización que partió esta mañana desde Plaza Mansilla, donde desde hace semanas Agmer mantiene una carpa en rechazo a la reforma.
Más adelante, Selva mencionó que ayer hubo una reunión paritaria y, en el encuentro, la Provincia ofreció un “miserable 3 %” de aumento en julio y un 4 % más en septiembre. En esa línea, remarcó que la oferta está fuera de la realidad. “Lo que hemos venido perdiendo los trabajadores ha sido abismal”, mencionó.
Por otra parte, dijo que llama poderosamente la atención cómo se mide el índice de pobreza. Hoy en día, una familia «tipo», compuesta por una pareja de adultos con dos hijos en edad de escuela primaria, necesita $ 1.531.473 para no ser considerada pobre. Con esos índices, el gremialista dijo que la mayoría de los trabajadores son indigentes. “Dejaron de ser pobres”.
Pero en la Municipalidad de Concordia, la discusión retrocede al escalón inferior: la necesidad de preservar la fuente de trabajo. Las revisiones de contrato y la decisión de no renovarlos cada seis meses ponen a la defensiva a los gremios, que dejan de reclamar por el salario. Debajo de eso no hay nada: el vacío. “Es lamentable lo que está pasando. Hay cada vez más compañeros en la calle. Se quedan sin nada y es desesperante para muchísimas familias en Concordia”, admitió Selva. “ATE está peleando para revertir esa situación”, destacó.



