Opinión: Jorge Mendieta, ex titular del INVyTAM y de Obras Sanitarias
En un contexto en el que el poder adquisitivo se deteriora, el empleo disminuye y cada vez son más las familias que llegan con dificultad a fin de mes, el Municipio decide avanzar con medidas que implican una mayor carga económica para la población. Un ejemplo de ello es el plan destinado a detectar ampliaciones no declaradas, obligando a muchos contribuyentes a afrontar gastos que hoy resultan difíciles de sostener.
Del mismo modo, resulta desacertada la iniciativa de aumentar de manera significativa el canon que deben pagar los feriantes de San Cayetano, trabajadores que diariamente realizan un enorme esfuerzo para llevar el sustento a sus hogares.
A pesar de las múltiples necesidades que presenta la ciudad, el intendente también insiste con la privatización del servicio de recolección de residuos, con un costo cercano a los 1.600 millones de pesos, cuando hasta hace apenas seis meses ese servicio se prestaba con equipamiento propio del Municipio.
Mientras tanto, los indicadores económicos siguen mostrando una realidad cada vez más compleja: aumentan los combustibles, crecen la pobreza y el desempleo, y continúa cayendo el consumo. Ese es el verdadero escenario que viven los concordienses.
Señor Intendente, es tiempo de recapacitar y gobernar atendiendo las prioridades de la ciudad y las necesidades reales de sus vecinos. Hoy, el bolsillo de los concordienses ya no soporta más medidas que incrementen la presión económica sobre quienes trabajan y producen.


