El dato más importante no aparece en una sola variable, sino en la evolución conjunta de distintos indicadores: la actividad pierde intensidad, aumenta el peso de las empresas con deudas pendientes y las expectativas sobre el futuro también muestran un retroceso.
El último relevamiento fue realizado durante el primer semestre de 2026 y contó con 115 respuestas de empresas de los sectores comercial, industrial y de servicios. El CCISC utilizó para el análisis encuestas de similares características realizadas en años anteriores.
Una actividad que pierde intensidad
En la actualidad, el 60% de las empresas define su situación operativa como “parcialmente activa”, mientras que el 33% se considera “completamente activa” y el 7% restante afirma encontrarse sin actividad. Pero el dato muestra un desplazamiento desde las empresas que se consideran completamente activas hacia aquellas que describen su actividad como parcial. En 2023, el 48 % se manifestaba “parcialmente activa” y el 50 % “completamente activa”. En la categoría “Sin actividad” no había nada: 0 %.

Más empresas arrastran deudas
El segundo indicador refuerza esa lectura. En relación con las deudas por impuestos y tasas correspondientes al periodo enero-junio, el 50 % tenía las cuentas al día, el 40 % de las empresas consultadas afirmó tener pagos parciales en 2026. Y el 9.6 % no tiene pagos efectuados. En 2023, el 65 % estaba al día, el 33 % con pagos parciales y el 1 % sin pagos.
En otras palabras, cada vez tiene más peso dentro del universo relevado el grupo de empresas que llega al nuevo período con obligaciones pendientes. El indicador permite observar una dimensión diferente. La actividad refleja lo que ocurre en el presente y el endeudamiento muestra las dificultades acumuladas que las empresas deben resolver.

Caen las expectativas
El tercer indicador completa el panorama y evita que la lectura quede limitada a la situación actual. Consultadas sobre cómo imaginan la situación de su negocio durante los próximos 12 meses, el 43,5% respondió que espera permanecer igual y el 27% cree que estará mejor. Del otro lado, el 20% anticipa estar peor.
Tomado de manera aislada, el resultado podría interpretarse como una expectativa todavía moderadamente favorable: quienes esperan una mejora superan a quienes proyectan un empeoramiento.
Sin embargo, la comparación con los años anteriores muestra que las expectativas también perdieron fuerza. Si bien los guarismos eran más pesimistas en 2023, cuando solo un 11 % pensaba estar “mejor” en el futuro, el 45% registrado en 2024 fue el pico: luego se redujo al 38 % en 2025 y al 27 % en 2026. En cuanto a “peor”, se registró un 36 % en 2023. Luego se redujo a un 13 % en 2024, luego a un 10 % en 2025 pero en 2026 dio un salto: 20 %.

Fuente: https://www.centrodecomercio.org.ar/noticias/1604_encuestas-ccisc-analisis-de-su-evolucion-en-el-tiempo.html


