El planteo fue formulado en una carta enviada al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, días antes de los comicios brasileños del domingo.
El documento lleva las firmas de Jeanne Shaheen, principal senadora demócrata del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, y de sus colegas Tim Kaine y Peter Welch.
Shaheen es la principal senadora demócrata del Comité de Relaciones Exteriores, mientras que Kaine y Welch también integran el Senado por los estados de Virginia y Vermont, respectivamente.
Así y todo, en esa lista aparece la Argentina, con las elecciones legislativas de 2025 mencionadas como uno de los antecedentes de la supuesta injerencia de Washington en los comicios de la región.
Estos senadores mencionaron los aranceles impuestos a productos brasileños, las sanciones contra funcionarios vinculados al proceso judicial contra el expresidente Jair Bolsonaro y una investigación comercial iniciada por Washington bajo la denominada Sección 301, un mecanismo que permite a Estados Unidos investigar prácticas comerciales de otros países.
Señalaron también el nombramiento de Darren Beattie como asesor principal para asuntos de Brasil en el Departamento de Estado. En la carta, los senadores lo describieron como un “extremista de extrema derecha y supremacista blanco” y marcaron que llegó al cargo con un historial de declaraciones que, según su interpretación, mostraba un compromiso ideológico con “socavar las instituciones democráticas de Brasil” y favorecer a la extrema derecha brasileña.
Y hubo otro episodio que, para los senadores, tampoco pasó desapercibido que es el encuentro entre Flávio Bolsonaro y Trump en el Salón Oval de la Casa Blanca, en mayo pasado, a pocos meses de las elecciones brasileñas.
Es decir, la lectura de los demócratas es que, tomadas en conjunto, esas decisiones no pueden analizarse simplemente como parte de la política exterior estadounidense. “Estas acciones reflejan un patrón más amplio y profundamente preocupante de interferencia de la administración Trump en recientes procesos electorales en América Latina”, escribieron.
Por qué los senadores mencionaron a la Argentina
El antecedente al que hacen referencia es el respaldo financiero que Estados Unidos le dio al gobierno de Javier Milei en 2025. A partir de septiembre de ese año, el Tesoro de Estados Unidos, a través del Exchange Stabilization Fund (ESF), acordó con el Banco Central argentino una línea de swap por US$20.000 millones.
Sustancialmente, Washington intervino directamente en el mercado cambiario argentino mediante la compra de pesos.
Shaheen ya había cuestionado ese respaldo en octubre de 2025. En una carta dirigida a Rubio y al secretario del Tesoro, Scott Bessent, sostuvo que la ayuda había tenido una escala “sin precedentes” y puso el foco en el momento elegido: se produjo antes de las elecciones legislativas argentinas.
La senadora también remarcó que se trataba de la primera intervención estadounidense directa en el mercado cambiario en más de una década y del mayor uso de ese mecanismo para asistir a un país extranjero desde el apoyo a México en los años 90.
La administración Trump, claro, tuvo otra lectura.
Bessent defendió públicamente la decisión y volvió a hacerlo este fin de semana. En una entrevista con The Axios Show, sostuvo que la estabilización argentina había provocado “un cambio radical en América Latina” y aseguró que el acercamiento entre Washington y Buenos Aires tenía un impacto geopolítico mucho más amplio que la economía.
Incluso, cuando le preguntaron si Estados Unidos podría volver a utilizar una herramienta similar en otro país, respondió: “¿Podríamos hacerlo de nuevo? Claro”.
Ese punto es central para entender la discusión actual.
Para los demócratas, el problema no es solamente si Estados Unidos ayudó económicamente a un gobierno aliado. Lo que cuestionan es el uso de herramientas económicas y diplomáticas en momentos electorales y su posible impacto político.
LT MV


1 comentario
Argentino
Marcos Rubio REY de los Cipayos, traidores, Latino Americanizado, son lo peor de lo.peor Más Papitas que el Papa. Nada bueno nos espera con estos nuevos ricos poderosos, piojos resucitados, que es lo peor de un ser humano. También el embajador, yanki, que hasta el apellido es Rastrero «Lamelas», y nuestros políticos y varios gobernadores entregistas, traidores, hipocritas, vendidos, antipatrias.