El proceso licitatorio, iniciado formalmente en junio, contó con la presentación de tres oferentes: Vecchio S.R.L., Piuterra S.A. y la empresa finalmente adjudicada. Aunque en una primera instancia todas las contratistas presentaron inconsistencias documentales, la Comisión Evaluadora constató que las firmas subsanaron los faltantes en tiempo y forma.
Uno de los puntos del dictamen técnico radicó en la modificación y eliminación de ítems de la licitación para evitar distorsiones económicas e inconsistencias en la oferta.
En primer lugar, se suprimieron los ítems 24 y 25 (correspondientes a válvulas esclusas e hidrantes del EDOS), al detectar que esos materiales ya se encontraban incluidos y cotizados de forma consolidada dentro del ítem 26 (piezas especiales para agua potable). La corrección, explica el decreto publicado, evitó una duplicación irreal de costos que abultaba el presupuesto inicial.
En segundo término, se excluyó el ítem 32 (construcción de boca de inspección) debido a que las tres empresas cotizaron valores excesivamente elevados respecto a los precios de mercado. La revisión oficial determinó que la distorsión obedeció a un error de redacción en los pliegos técnicos: se los había catalogado como “Boca de Registro” —que requiere ingreso de personal y costos de obra mayores— cuando en realidad se trataba de una “Cámara de Inspección para red cloacal”, de dimensiones y valores inferiores.
Tras estas correcciones técnicas, el presupuesto global readecuado redujo las pretensiones de las tres empresas en la compulsa.
El dictamen administrativo fundamentó la brecha entre el presupuesto oficial proyectado originalmente ($2.637 millones) y las cotizaciones finales recibidas.
Desde la Secretaría de Obras Públicas remarcaron que no existieron «sobreprecios injustificados», sino un desfasaje producto del incremento en insumos críticos ocurrido entre abril (mes de cálculo del presupuesto preventivo) y junio (mes de apertura de ofertas).
De esta manera, la oferta ganadora de Pitón S.A. ($2.935,5 millones) terminó ubicándose $298,3 millones por encima del presupuesto oficial ajustado ($2.637,1 millones), lo que representó un incremento del 11,31 %. Desde el municipio argumentaron que dicha brecha no responde a sobreprecios, sino a la variación de costos de insumos básicos como combustible, cemento y asfalto registrada entre abril y junio.
Esta nueva adjudicación se da a dos meses de la resolución de la «Primera Etapa» del plan de pavimentación, la cual no estuvo exenta de polémica. En mayo pasado, la gestión municipal había otorgado la primera licitación por más de $2.374 millones a la firma local Vecchio S.R.L., una decisión que generó reparos en el sector de la construcción dado que la oferta ganadora superaba en $143,9 millones a la propuesta presentaba por la firma santafesina MEM Ingeniería S.A., que había registrado la cotización más baja.
En esta oportunidad, las posiciones se invirtieron: José Eleuterio Pitón S.A. —que en la primera etapa había quedado relegada en el cuarto lugar— logró quedarse con la adjudicación de la segunda etapa al presentar la propuesta económica más competitiva, mientras que Vecchio S.R.L. quedó en tercer lugar dentro de la compulsa.


