En comparación con junio, la producción metalúrgica nacional mostró una leve mejora del 0,1%. Sin embargo, el sector continúa atravesando un escenario de fuerte debilidad y opera en niveles considerados históricamente bajos.
Uno de los principales indicadores es el uso de la capacidad instalada, que en julio se ubicó en 39,2%. Esto significa que las empresas utilizaron menos de cuatro de cada diez unidades de su capacidad productiva. Además, el indicador quedó seis puntos porcentuales por debajo del nivel registrado en julio de 2025.
La baja de la actividad alcanzó a la mayoría de los sectores que integran la industria metalúrgica.
El mayor retroceso se registró en Bienes de Capital, con una caída del 9,5%, seguido por Maquinaria Agrícola, que bajó 7,7%. También tuvieron resultados negativos Equipos y Aparatos Eléctricos, con una disminución del 4,3%, y Equipamiento Médico, que cayó 3,9%.
El único segmento que mostró un resultado positivo fue Autopartes, con una mejora mensual del 1,9%. Sin embargo, el rubro acumula una baja del 3,1% en el último semestre.
Entre Ríos, entre las provincias más afectadas
La caída de la actividad se extendió a todas las provincias relevadas por ADIMRA. Córdoba tuvo el mayor retroceso, con 7,9%, seguida por Buenos Aires, con 5,8%; Mendoza, con 4,6%; Entre Ríos, con 4,2%, y Santa Fe, con 3,8%.
De esta manera, Entre Ríos se ubicó como la cuarta provincia con mayor caída interanual durante julio entre las jurisdicciones incluidas en el relevamiento.
También cayó el empleo
El menor nivel de actividad tuvo impacto sobre el empleo del sector. Según ADIMRA, la cantidad de trabajadores metalúrgicos cayó 2,2% interanual.
Las perspectivas para los próximos meses tampoco muestran una recuperación clara. Siete de cada diez empresas consultadas no esperan cambios en sus niveles de producción durante el próximo trimestre, un dato que refleja el escenario de cautela que atraviesa la industria.
El presidente de ADIMRA, Elio Del Re, sostuvo que la producción continúa estancada y señaló que la baja demanda está afectando el funcionamiento de las empresas. También planteó la necesidad de contar con herramientas que permitan impulsar la inversión y sostener el empleo industrial.
Los datos muestran así que la actividad metalúrgica continúa atravesando un período de contracción, con una producción que se mantiene en niveles bajos y una capacidad instalada que permanece ampliamente ociosa. En Entre Ríos, el retroceso de julio se ubicó por encima del registrado en Santa Fe, aunque por debajo de las caídas de Córdoba, Buenos Aires y Mendoza.


