«La soberanía no se negocia», expresó Osuna, al ratificar su rechazo a cualquier modificación de la Ley de Tierras Rurales que implique una mayor extranjerización del territorio nacional.
El proyecto oficialista sufrió ayer un nuevo revés parlamentario luego de que el Senado no lograra reunir los votos necesarios para avanzar con la reforma. Ante ese escenario, la presidenta del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, resolvió postergar el debate y enviarlo nuevamente a comisión, estableciendo un cuarto intermedio hasta el próximo 6 de agosto.
La reivindicación de la soberanía sobre las Islas Malvinas que hicieron los jugadores de la Selección tras la victoria frente a Inglaterra terminó de inclinar la balanza entre los senadores que dudaban si acompañar o no la iniciativa oficialista. El peronismo trabajó para dejar al Gobierno sin los votos necesarios en los artículos que favorecían la extranjerización del territorio nacional. Envalentonada por conseguir la media sanción del proyecto, la jefa del bloque libertario acordó con los aliados modificaciones que no fueron convalidadas por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y las negociaciones terminaron empantanadas. Las casi tres horas de sesión sí alcanzaron para aprobar una serie de pliegos judiciales, entre ellos el del camarista Víctor Pesino, el juez que dejó sin efecto la medida cautelar impulsada por la CGT que paralizó la reforma laboral del Gobierno. Favor con favor se paga.
El desembarco de Patricia Bullrich le dio al bloque libertario una pátina de experiencia para esconder con mayor elegancia las derrotas parlamentarias. A diferencia del verano de 2024, cuando el oficialismo retiró la Ley Bases del recinto en medio de una sesión que se encaminaba al fracaso, esta vez la exministra pidió un cuarto intermedio para devolver el dictamen de Inviolabilidad de la Propiedad Privada a comisiones y evitar la media sanción de una ley deshilachada que no le sirviera al Gobierno y pagar el costo político del fracaso. Fue la tercera vez que el intento naufraga. La primera, por falta de apoyos; la segunda, por la simultaneidad con el escándalo Adorni; y la tercera, por la ausencia de dos senadores, a lo que se sumó la rosca del peronismo, que logró convencer a la senadora Alejandra Vigo y a Camau Espínola para inclinar la balanza, según Pagina 12.


