EL MANDATO: ¡FUERA LA BANDERA DE MALVINAS!
«Está definido que ni mensajes de odio ni contenido político, y ‘las Malvinas son argentinas’ es un mensaje político», dijo la ministra, la forma de congraciarse con el presidente Milei, devoto de Margaret Thatcher, la exprimera ministra inglesa que durante la guerra de Malvinas hundió el crucero General Belgrano y mató a más de 3 centenares de argentinos pese a que estaban fuera de la zona de exclusión.
O sea, una asesina de argentinos a la que nuestro presidente alaba al punto de considerarla una líder «brillante» en cuanto al episodio de la Guerra de Malvinas señaló que «hubo una guerra y a nosotros nos tocó perder«. Así de simple, resultan las cosas para “el topo” que vino a destruir nuestro Estado.

Pero hay más, decir que una bandera de reinvindicación de nuestro territorio ocupado por los ingleses desde hace casi 2 siglos es una acción de “odio, provocadora y violenta” da cuenta del valor que este gobierno le asigna a las palabras. Para los Milei de la vida es provocar violencia nuestro justo reclamo, no el asesinato masivo de más de 300 soldados amparados por las leyes de la guerra que podrían estar vivos de no ser por la brutalidad colonialista abrazada por la impunidad de los poderosos, ni tampoco es violento apoderarse de territorios ajenos.
POLÍTICA Y MALVINAS MALAS PALABRAS PARA COLONIALISTAS
Para esa mafia global que obviamente Milei representa, la política es mala palabra cuando está en manos del pueblo. En estos casos se la repudia “porque es político y agresivo” reclamar por derechos, como en este caso, Malvinas.
Deja de ser mala palabra cuando el ultraderechista de la Casa Blanca, grosero como pocos, pasa por sobre el Reglamento de la FIFA y ordena que quitarle la roja a un jugador de ese país.
Eso estaría bien, no sería “un patrioterismo barato”, como desplegar una bandera.
Apunten el dato aquellos que reniegan de la política, aquellos que repiten “yo no me meto en política porque es sucia”.

Interesante reflexionar en esta ocasión sobre el valor de la política y el porque tan vituperada y quienes son los autores (además de los sinvergüenzas que la usan) de esas campañas interminables que muestran a la política como una cloaca infecta a la que mejor ni acercarse.
Claro, ¡cuanto más lejos estes de la política, mejor!. El ejercicio sería preguntarse ¿mejor para quién? Aja, vos decis que para vos? Pregúntate en que otra actividad de la vida se ocuparon tanto por vos, para ayudarte, que no te contamines.
Pero no te quedes ahí, andá a cualquier otra actividad de la vida y decime donde la corrupción no está impregnada y adherida como garrapata.
Concluimos entonces que el problema es la política y en especial la política que, por ejemplo hace reclamos como el de la bandera en el estadio.
ARGENTINA DE LAS PASIONES: FUTBOL Y POLÍTICA
Para quienes se enganchan en ese discurso agresivo contra la política las perspectivas de mejorar el mundo, el país, el barrio, son nulas.
Esa es otra de las cosas que aprendimos a fuego los de generaciones anteriores a esta y a este tiempo que nos toca vivir, donde todo parece “chuparnos un huevo”.
Pero atenti, no todo, lo de ayer fue ejemplo, festejar por aquello con lo que nos identificamos.
También cuando ganamos la copa en el 2022, pero…
Igual de pasionales fueron las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo que, enfrentaron con toda la garra a esa dictadura sangrienta. Esa feroz batalla que continúa hizo posible que Argentina sea una lumbrera internacional en materia de Derechos Humanos y justicia contra dictadores asesinos. Videla no olvidemos murió en una cárcel mientras Pinochet murió como senador vitalicio. Esa es la diferencia entre apoyar o vituperar la política.
Fue la política la que le devolvió la democracia a este país y fue la política la que inmortalizó el “Nunca Más”, la que impidió, pese a las alzadas y revueltas militares que grupitos de facinerosos con el uniforme de San Martín, se adueñen de nuestras vidas.
Fue la política también la que derrocó al dictador Onganía, los cordobeses, casualmente, los principales protagonistas del “Cordobazo”. También podría haber comenzado por la respuesta política a las invasiones inglesas (con el meme de Mirtha Legrand tirándoles aceite hirviendo) o por la Revolución de Mayo.
Quiero decir, los grandes hitos de este país, los que nos hicieron ejemplo no vinieron del dueño del gran diario argentino, ni del patriotismo empresarial, ni de la casta que mandaba a fusilar trabajadores protestones y revoltosos.
Este mundial está removiendo muchas cositas.
Aguante Argentina, aguante la selección, aguante Messi, aguante Scaloni y sus logros.


