“Hace dos meses, empezaron con un reclamo luego de una lluvia muy fuerte que hubo en Concordia. Hubo aulas donde quedaron las paredes electrificadas y los alumnos atrapados” mencionó. El ingreso del agua de lluvia en las cañerías por donde corren el cableado eléctrico generó temor entre los estudiantes. Además, al estar rotas las canaletas, el agua no se dirige hacia los desagües sino que provoca filtraciones y daños graves en paredes y cimientos.
Comenzaron las reuniones entre los padres, los docentes, el equipo directivo e integrantes de AGMER Concordia. Luego se reunieron en la puerta de la Dirección Departamental de Escuelas para protestar, se hizo una clase publica en reclamo de poder dar clases en condiciones dignas, y el responsable de la Departamental fue hasta la escuela Ernesto Alejandro Ramírez.
“Lo que se debe recalcar es que la comunidad educativa nunca dejó de dar clases”, destacó. Primero comenzaron con clases virtuales debido a las aulas que no se pueden utilizar. Luego decidieron adoptar otros espacios para las actividades presenciales como el kiosco de la escuela, el SUM (Salón de Usos Múltiples), la biblioteca, etc.
En el caso del kiosco, se hizo una división del espacio y se ubicó un curso con pocos alumnos. Ibarrola dijo que saben que son espacios a los que no deberían dárseles esos usos. En el caso de la biblioteca, cada vez que ingresa una persona a buscar un libro u otro elemento didáctico se interrumpe la clase. Pero la voluntad de la comunidad educativa es que los chicos no pierdan días de clases.
Personal de la Dirección de Arquitectura se acercó hasta la escuela para informarles que, en 20 días, comenzarían las obras. Ibarrola sostuvo que hay un presupuesto aprobado para comenzar a trabajar. En la escuela reclaman que primero se intervengan en las losas del techo del edificio escolar. Luego que sigan con la instalación eléctrica. Si no comienzan los movimientos de la obra en estas tres semanas, los integrantes de la comunidad educativa se comprometieron a reunirse para evaluar otras medidas de protesta y si siguen dando clases.
Ibarrola sostuvo que el gobierno de la provincia está realizando relevamientos del estado de las escuelas. Pero, al mismo tiempo, es público y notorio el estado en el que están algunos establecimientos escolares dado que hay reclamos desde hace meses, años incluso como el caso de la escuela primaria N° 55 “Justo José de Urquiza”, donde no se puede dar clases los días de lluvia por las filtraciones ni al día siguiente por la humedad que se almacena en las paredes. “Así también tenemos la escuela de (secundaria N°32 Osvaldo) Magnasco”, dijo. En otras, como la secundaria N° 10 República de Entre Ríos hay problemas por falta de ordenanzas. “Esta bueno que hagan relevamientos pero que se ocupen de esos relevamientos y que no queden solo en relevamientos y no se haga nada”, dijo.



